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El Eibar presenta sus cuentas, que siguen en rojo

El club enlaza cinco temporadas con resultado negativo y el presupuesto de la actual también arroja pérdidas. Los accionistas azulgranas están citados el 25 de noviembre.

Una imagen de la Junta del pasado año. (SD Eibar)

Los accionistas del Eibar están citados el próximo 25 de noviembre para celebrar la Junta General de 2026. No recibirán buenas noticias, algo que ya se ha convertido en costumbre desde que el primer equipo perdió la categoría. Por quinto año consecutivo, el ejercicio se ha cerrado con resultado negativo y el presupuesto para la temporada 26/27 también arroja pérdidas.

En lo que respecta al balance de la temporada 25/26, la cifra de negocios se ha reducido ligeramente tanto en lo concerniente al curso anterior como al presupuesto, quedando en 10’04 millones de euros. Los gastos de personal se han rebajado en aproximadamente medio millón pero la amortización del inmovilizado ha crecido casi en otro tanto. Como además los ingresos extraordinarios por ventas –no se ha incluido la de Marco Moreno, posterior al 30 de junio– se han reducido considerablemente, casi cuatro millones a medio millón de euros, y pese a que el golpe vuelve a amortiguarse con los ingresos financieros, las pérdidas prácticamente duplican las del ejercicio anterior, alcanzando los 3’89 millones antes de impuestos.

Además, el patrimonio neto ha pasado de 50 a 43’8 millones en dos años; el fondo de maniobra, de 533.000 euros en 2025, refleja un negativo de casi cuatro millones en junio de 2026, y el “pasivo financiero a coste amortizado a largo plazo” ,el dinero que hay que devolver por los fondos CVC, ha crecido más de cuatro millones en un año, para situarse en 61 millones de euros. Según se explica en el Informe de Auditoría hecho público hoy, el Eibar ya ha recibido el tope de 68’3 millones de euros que le correspondían de los fondos CVC y que deberá devolver durante los próximos 50 años. Serán 1’67 a descontar anualmente de los ingresos durante los próximos cinco, y todavía faltarán 54 por pagar.

Todo ello con ingresos de Segunda, lo que también se deja notar, para mal, en el presupuesto de la temporada en curso. Se reducen gastos –no todos, la amortización del inmovilizado sigue creciendo– pero también merman los ingresos ordinarios y se vuelven a estimar pérdidas superiores a los tres millones de euros, pese a computar la venta de Marco Moreno.