@zalduariz
BARCELONA

Un grupo de víctimas reivindica la pluralidad del colectivo y pide la dimisión de Fernández Díaz

Un grupo de 43 víctimas de ETA, GRAPO, de grupos de extrema derecha y parapoliciales ha presentado este mediodía un comunicado en Barcelona. En él, han cargado contra el ministro de Interior, Fernández Díaz, así como contra las principales asociaciones de víctimas, al tiempo que han defendido la reciente propuesta de Arantza Quiroga en el Parlamento de Gasteiz.

Las víctimas del atentado de Hipercor Marga Labad y Robert Manrique, esta mañana en Barcelona. (NAIZ)
Las víctimas del atentado de Hipercor Marga Labad y Robert Manrique, esta mañana en Barcelona. (NAIZ)

El Col·legi de Periodistes de Barcelona ha acogido este mediodía una rueda de prensa en la que dos víctimas del atentado de Hipercor, Robert Manrique y Marga Labad, han presentado un comunicado firmado por 43 víctimas de ETA, los GRAPO, de grupos de extrema derecha y parapoliciales en el que han reclamado la dimisión del ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, por falta de «conocimientos suficientes para dedicarse a la asistencia de las víctimas del terrorismo», en palabras de Manrique.

El comunicado tiene su raíz en las palabras de Fernández Díaz el pasado 24 de setiembre, cuando el ministro aseguró que la guerra de banderas en el Ayuntamiento de Barcelona con motivo de las fiestas de la Mercé le recordaba a los tiempos en que «ETA estaba plenamente operativa». Una comparación que consideran una «inexcusable falta de respeto». «En cualquier situación es una inmoralidad recordar el terrorismo y sus consecuencias como fuente de enfrentamiento», añade el texto.

A partir de este hecho, este grupo denuncia el uso partidista de las víctimas por parte del Ministerio y de entidades como la AVT mientras, al mismo tiempo, deniegan «una ayuda de 30.000 euros para seguir localizando y asesorando a 280 víctimas del terrorismo en Cataluña».

También acusan al ministro de mantener como presidenta de una fundación «a alguien a quien se otorga una supuesta representación de ‘las’ víctimas, pero que declaró ‘desear la muerte de un etarra’, cuando es conocida la postura antiviolencia y totalmente contraria a la venganza de gran número de víctimas a las que se supone que representa», en referencia a la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Mari Mar Blanco, contra la que han cargado por tratar de vender estos días en la ONU que «España es un referente en atención a las víctimas del terrorismo». «Eso es mentira», ha añadido.

Manrique también ha criticado, a preguntas de los periodistas, el papel jugado por Blanco en la reciente disputa del PP de la CAV, surgida a raíz de la ponencia presentada por la ya exlíder del partido, Arantza Quiroga. «Ha tenido que dimitir por proponer algo con lo que muchas víctimas estamos de acuerdo, que es que entre partidos hablen para que nadie más vuelva a pasar por lo que hemos pasado nosotros», ha explicado Manrique, quien ha añadido: «En 1999, emisarios del Gobierno de Aznar se reunieron con la cúpula de Batasuna. Y ahora a Arantza Quiroga se la cargan por querer hablar con Bildu. Señor ministro, ¿viene y me lo explica?».

Pluralidad de las víctimas

Manrique ha sido el responsable de desgranar el comunicado firmado estas víctimas («nosotros no valoramos el dolor sufrido dependiendo de la banda terrorista autora del atentado», se lee en el texto), y en el que también denuncian que Interior ha callado ante la información de que «el Tribunal de Cuentas denuncia la no justificación de recursos destinados a la atención a ‘las’ víctimas del terrorismo».

Finalmente, el comunicado añade: «No nos consta que desde su Ministerio (el de Interior) se contrasten y cotejen los listados de víctimas reales del terrorismo, con lo que cabe sospechar que muchos de los recursos pueden ir destinados a personas que no cumplen los requisitos para ser reconocidos como víctimas».

«No vivimos de lo que ha pasado, sino aprendiendo a vivir con lo que nos ha pasado», ha explicado Manrique en una valoración más personal, en la que ha reivindicado el de las víctimas como un «colectivo plural». «No queremos que saquen votos con nosotros, queremos que nos cuiden», ha concluido.

Por su parte, Marga Labad, que se enteró por la televisión de la muerte de su madre, Luisa Ramírez, en el atentado de Hipercor, ha desarrollado un discurso íntimo en el que ha desgranado (por primera vez en su vida de forma pública) sus vivencias como «víctima civil y anónima» en una sociedad en la que, ha asegurado, «no todas las víctimas son iguales».