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Brasilia

La Cámara de Diputados de Brasil aprueba que el proceso contra Rousseff siga adelante en el Senado

Dima Rousseff ha quedado a un paso de enfrentarse al juicio, después de que la Cámara de Diputados haya aceptado por 367 votos a favor contra 137 votos en contra que el proceso siga adelante. Ahora, el Senado deberá instalar dentro de unas 48 horas una comisión especial, que analizará las acusaciones y emitirá un parecer que será remitido al pleno de sus 81 miembros.

La votación se ha vivido con movilizaciones a favor y en contra de Rousseff. (Andressa ANHOLETE / AFP)
La votación se ha vivido con movilizaciones a favor y en contra de Rousseff. (Andressa ANHOLETE / AFP)

La presidenta brasileña, Dima Rousseff, ha quedado a un paso de enfrentar un juicio político con miras a su destitución, después de que la Cámara de Diputados haya decidido por 367 votos frente a 137 que el proceso deberá proseguir en el Senado.

La oposición ha dado una prueba de fuerza, pues superó con holgura los dos tercios preceptivos (342) que precisaba, mientras que el oficialismo ha quedado lejos de los 172 votos que hubieran mandado el proceso a los archivos del Parlamento.

El resultado que pone a Rousseff al borde del abismo ha sido conocido tras una votación que se ha prolongado durante unas siete horas y ha seguido a un maratón de debates que había comenzado el pasado viernes y que ha continuado de forma ininterrumpida hasta esta pasada madrugada.

La acusación se fundamenta en unas «maniobras contables ilegales» para maquillar los resultados del Gobierno en 2014 y 2015, modificar presupuestos mediante decretos y acumular deudas y contratar créditos con la banca pública.

La propia Rousseff ha negado esas acusaciones, al tiempo que su defensa las ha calificado de meras «faltas administrativas» que no bastarían para una destitución, por lo que han repetido hasta el hartazgo que Brasil está «frente a un golpe de Estado».

Tras la votación, ese mismo discurso fue repetido por el abogado general del Estado, José Eduardo Cardozo, quien insistió en que «no hay un argumento que ponga en tela de juicio la honestidad de la presidenta».

Cardozo dijo que Rousseff recibió el resultado con «indignación y tristeza», pero garantizó que el varapalo de hoy «no abatirá» a la mandataria y dio a entender que el Gobierno aún podría intentar una anulación del proceso ante la Corte Suprema, pese a que el tribunal avaló esta misma semana su legalidad.

Una vez superado el trámite en la Cámara de Diputados, el Senado deberá instalar dentro de unas 48 horas una comisión especial, que analizará las acusaciones y emitirá un parecer que será remitido al pleno de sus 81 miembros.

Ese procedimiento puede demorar unos 15 o 20 días, por lo que el pleno de la Cámara Alta deberá ser convocado alrededor del 10 de mayo para decidir sobre la apertura del juicio político, que será iniciado si lo respalda una mayoría simple de 41 senadores.

Si así fuera, en el mismo momento en que se apruebe el proceso, la mandataria deberá separarse del cargo durante los 180 días que tendrá el Senado para el trámite.

Su puesto, entonces, sería ocupado durante ese período por el vicepresidente Michel Temer, líder del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que hace dos semanas rompió con el Gobierno y se posicionó a favor del ‘impeachment’.

Sin embargo, si el proceso acaba con la destitución, Temer deberá completar el mandato que vence el 1 de enero de 2019, aunque también está bajo amenaza de un juicio político por acusaciones similares a las que pesan contra Rousseff.