
Pablo Gorostiaga ha sido trasladado esta tarde desde la prisión de Zaballa hasta el caserío familiar, en Orozko, donde han llevado a cabo un sencillo acto íntimo para despedir a su mujer, Judith Uriarte, fallecida este pasado martes y de la que no pudo despedirse en vida porque no fue trasladado a tiempo desde la prisión de Herrera de La Mancha, a pesar de contar con el permiso necesario desde cinco días antes.
El preso, junto a familiares y amigos, ha plantado un joven roble en recuerdo a su esposa, y al pie del árbol han colocado una estela. Posteriormente, Gorostiaga ha sido llevado nuevamente a la cárcel alavesa.

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