
En una entrevista concedida a Onda Cero, Martín Villa ha afirmado que quiere defenderse sin «refugiarse» en el «parapeto» la decisión del Gobierno español de no extraditar a los afectados por la orden de Servini ni tampoco la Ley de Amnistía. «Para eso tenía que haber cometido algún delito que fuera objeto de esa ley», ha argumentado.
No obstante, ha señalado que «bienvenida sea la decisión de quien sea de no conceder la extradición», tal y como reclamó Servini. Ayer mismo, Interpol pidió que se detuviera a los citados en esa orden.
El que fuera ministro de Relaciones Sindicales cuando se registraron los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Gasteiz –cinco obreros fueron abatidos por la Policía Armada y hubo un centenar de heridos– está estudiando los consejos de sus abogados y ha explicado que aún no está claro cómo se materializará esa declaración. Considera que no tendría que viajar hasta Buenos Aires sino que podría hacerlo a través de una comisión rogatoria, por escrito, por videoconferencia o a través de una cooperación jurídica internacional.
Martín Villa también ha avanzado que, «como el tema es político», está valorando la posibilidad de pedir una comparecencia ante el Congreso de los Diputados.

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