Armonía celestial

Este verano de catástrofes devastadoras con terremotos, inundaciones, huracanes, incendios y pandemias en la Tierra tres astronautas chinos lo están pasando íntegramente en Tianhe, la estación espacial en construcción cuyo nombre se traduce por “Armonía celestial”. Despegaron en la nave Shenzhou-12 a mediados de junio desde la base de Jiuquan, en el desierto de Gobi, y como tenían previsto permanecer en órbita durante tres meses deben de estar a punto de regresar si no ha ocurrido nada antes de que esto se publique. Esta misión espacial tripulada es la más larga realizada por el país asiático y durante la misma han realizado labores de mantenimiento, instalación o salidas al espacio como la que protagonizaron Nie Haisheng y Liu Boming embutidos en sus respectivos monos blancos y sujetos por un cable a su “residencia estival”. Mientras estos dos astronautas salían al exterior, su compañero Tang Hongbo coordinaba la operación dentro del módulo central y ese es el momento que recoge esta fotografía. Las imágenes del paseo fueron transmitidas por la televisión china. Y es que esta fue la tercera caminata espacial de los astronautas chinos, que en 2008 convirtieron a su país en el tercero en llevar a un ser humano al espacio tras la URSS y los Estados Unidos; la segunda tuvo lugar a principios de julio en “Armonía celestial”. Shenzhou-12 es la primera misión tripulada china en casi cinco años, aunque también han enviado sondas a la Luna y un robot a Marte. Una vez concluida, la estación tendrá una masa de alrededor de 90 toneladas y una vida útil de al menos 10 años, dicen desde la CMSA, su agencia espacial.

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