¿Qué es cuidarse?
¿De qué hablamos cuándo hablamos de cuidarnos? La dietista-nutricionista de 7K explica en este artículo algunos de los aspectos básicos que contribuyen a que las personas puedan mantener o mejorar una buena condición física y mental. Dormir, hacer deporte y alimentarse, ¿pero cómo?

Todos los años escribo un texto acerca de lo que es cuidarse. No me gustaría repetirme pero, desgraciadamente, sigo dándome cuenta de lo equivocados que estamos con el verdadero significado del concepto “autocuidado”. De modo que sí; en este recién estrenado 2026 voy a volver a intentar dejar claro qué es realmente cuidar de uno mismo.
Para empezar, vamos a hablar del sueño. Porque la investigación sobre la biología del sueño y sobre los efectos clínicos de su alteración, cada vez deja más claro que el sueño es un proceso de vital importancia para la salud integral del ser humano. Sin embargo, según algunos estudios, la tendencia en la población mundial es hacia la reducción del tiempo total de sueño, especialmente en población infantojuvenil. Y es que tendemos a pensar que dormir y descansar es perder el tiempo; y el problema no es ese, sino la necesidad compulsiva de ser productivos constantemente.
En segundo lugar, hablemos del ejercicio o actividad física. Ahora bien, aquí sí quiero detenerme mucho en qué se entiende por ejercicio adecuado e inadecuado. En primer lugar, una buena práctica deportiva tiene que poder ser mantenida en el tiempo, lo que a su vez está relacionado con poder ser disfrutado. Además, tiene que hacerse de forma flexible, es decir, sin marcarnos objetivos, frecuencias o retos obsesivos. Pero, sobre todo, tiene que estar centrado en el proceso y no en el resultado. Por ejemplo, cuando el proyecto va dirigido a cambiar el cuerpo de forma estética, no es adecuado. Como tampoco lo es cuando entendemos el entrenamiento como sufrimiento o cuando creemos que cuanto más intenso o más tiempo, mejor. Por último, recordemos que el ejercicio problemático, además, es el que se sustenta en la compensación, la compulsión y en aspectos más obsesivos.
Para acabar, hablemos de la comida; y es que muy a menudo se habla de la necesidad de seguir una “alimentación saludable”. Sin embargo, no es fácil saber qué significa esto exactamente. Por lo pronto, la definición que facilita la Academia Española de Nutrición es que se trata de que a través de la alimentación se pueda alcanzar y mantener el funcionamiento óptimo del organismo, conservar o restablecer la salud, disminuir el riesgo de padecer enfermedades, asegurar la reproducción, la gestación y la lactancia, y que permita un crecimiento y desarrollo óptimos.
Para ello, debe ser satisfactoria (agradable, rica), suficiente (que cubra las necesidades de energía y de las diferentes etapas o circunstancias de la vida), completa (que contenga todos los nutrientes que necesita el organismo y en cantidades adecuadas), equilibrada (variedad, calidad), segura (en términos de seguridad alimentaria), adaptada (a las necesidades y circunstancias individuales), sostenible (que su contribución al cambio climático sea la menor posible) y asequible (económicamente viable para cada uno).





