Un poquito más cerca
Los azulgranas necesitan celebrar su primera victoria de la temporada para no verse abocados a un final de temporada de infarto.

Al Eibar se le está agotando el margen. Pase lo que pase esta noche, no acabará la jornada en puestos de descenso pero, con la visita al Santiago Bernabéu a la vuelta de la esquina, las oportunidades reduciéndose y un estado anímico al límite de disgustos, los azulgranas no pueden prolongar más la espera.
Tras haber saldado los diez primeros partidos de la segunda vuelta con un solo punto, el cuadro guipuzcoano necesita reencontrarse con la victoria para acercarse a la posibilidad de competir otro año en Primera. Pero si el infierno está ahora un poquito más cerca, también lo está, en opinión de Gaizka Garitano, el reencuentro con la victoria. Y nadie mejor que el técnico vizcaino sabe cómo se encuentra su equipo. Al que, pese a lo que pueda parecer, ve bien, «animado y con ganas. Está siendo la tónica de las últimas semanas, nos caemos y tenemos que volver a levantarnos. Y lo estamos haciendo, caer, levantarnos y volver a competir». Lo que de momento no está consiguiendo es volver a ganar, pero Garitano tiene «la sensación de que esa primera victoria está cada vez más cerca. Y el simple hecho de tener esa sensación ya es una buena señal».
Los principales motivos de ese optimismo pasan por el buen trabajo del equipo entre semana, pero también por lo que «está dando en los partidos. En esta racha hemos tenido dos o tres que no han sido tan buenos, pero la última dinámica nos hace pensar que cada vez estamos más cerca de que pasen cosas buenas», insistió. Sobre todo lo que sucedió, pese al resultado final, el viernes. «Me gustó la primera media hora, hacía tiempo que no jugábamos tan bien con balón, a ese ritmo, haciendo ocasiones... Y también el último cuarto de hora, porque el equipo estuvo volcado».
Ahora toca «equilibrarlo» para que atrás también funcionen las cosas cuando lo hacen arriba. No será fácil ante un Málaga que apunta a Europa, «que hace muchas cosas bien y que es bastante superior a nosotros en calidad». Pero que no muestra su mejor cara a domicilio. De sus seis últimos desplazamientos solo ha ganado uno, curiosamente en el Camp Nou. Lo admite Javi Gracia, que considera «fundamental» el choque, para «mejorar fuera de casa» y «dar un paso adelante». El navarro aseguró no fiarse de la situación armera y fijarse más en «su potencial que en su mala racha».
Obligados al enésimo cambio en defensa
El Eibar ha tenido durante los últimos años esos onces que se recitan de carrerilla. También, con mínimas variaciones, en la primera vuelta de este curso. Sobre todo en defensa, una línea prácticamente inamovible, solo afectada por los problemas de Didac y Abraham, que Lillo supo aprovechar para asentarse en el once.
Las cosas han cambiado con la entrada de 2015. A los problemas habituales a estas alturas –sanciones y lesiones– se les unió la marcha de Raúl Albentosa. Las consecuencias son significativas: en las diez jornadas de la segunda vuelta, Gaizka Garitano ha utilizado siete jugadores para alinear siete defensas diferentes.
Hoy toca volver a cambiar, tras la expulsión de Navas frente al Rayo. Su vacante puede ser para Lillo, en el banquillo el viernes, o Ekiza, que se quedó en la grada. O incluso para los dos, para conformar una defensa de cinco. Lo que parece seguro, por lo que explicó ayer Garitano, es que Lillo no regresará al lateral zurdo mientras Didac y Abraham estén en condiciones. «Estamos encantados con él, pero no es zurdo y no puede darnos algunas cosas que sí nos dan jugadores específicos del puesto», argumentó.
Tampoco es fácil saber qué sucederá arriba. Piovaccari vio su quinta amarilla y Manu, según su técnico, no está para jugar noventa minutos. Lo más probable es que Saúl se ubique en punta, con lo que Abraham podría situarse en banda izquierda, como en Granada. A.U.L.

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