Chivite dice que el PSN liderará el cambio y que no pactará con EH Bildu o Podemos

Los distintos partidos van acotando ya los mensajes con los que se presentan a las elecciones de mayo. El PSN, en una complicada tesitura después de echarse atrás en su promesa de moción de censura la pasada primavera, enarbola el discurso de que será posible un gobierno de cambio en Nafarroa en el que no estén presentes ni UPN, ni PP, ni EH Bildu, ni Podemos. Es decir, que les bastará con el apoyo de Geroa Bai y de Izquierda-Ezkerra para alzarse con la presidencia. Y eso que esta última formación ya ha adelantado que no quiere pactar con María Chivite y los suyos.
La candidata del PSN avanzó que el próximo Parlamento acogerá muchas sensibibilidades, pero asegura que el cambio «es un hecho». Se vendió a sí misma como la líder que traerá el «diálogo y el consenso» a la próxima Cámara. Sin embargo, Chivite ya descarta que pueda haber pactos con EH Bildu y también avanza que no habrá negociaciones con Podemos, aunque asegura que no es cosa del PSN, sino que quien ha cerrado la puerta es Laura Pérez, la candidata de la formación de Pablo Iglesias.
En este sentido, el PSN se postula como una formación que traerá un «cambio estable» al herrialde. Además de eso, deja bien claro que no darán pie a ningún proceso que suponga cambios en el marco institucional de Nafarroa. «Navarra no se toca», fue el eslogan que sacó la candidata para sacar pecho ante las críticas de la derecha por barajar alianzas con Geroa Bai, algunas de ellas también surgidas desde dentro de su propia formación, que viene de una trayectoria décadas de acuerdos estratégicos con UPN.
Con todo, el discurso de Chivite es el de «regeneración e innovación social y política», lo que supone cierta ruptura con el pasado, pese a que su predecesor Roberto Jiménez haya dado el salto a Ferraz. Y también de que ella formara parte de la anterior Ejecutiva y, además, que haya vivido siempre de la política saltando de un puesto a otro dentro del PSN-PSOE antes de desembarcar en el Senado. En definitiva, que no ha trabajado nunca en el ámbito privado.
La carta del PSN es por tanto, partir de la base de que existe «una gran mayoría» que apuesta porque haya un cambio en Nafarroa. Y en ese escenario, Chivite cree tener «un amplio campo en la centralidad política». En base a eso, aseguró que sus propuestas serán «de progreso, realistas y solventes», siguiendo principios como los de «transparencia e igualdad».

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