GARA
PARÍS

Se cumplen 30 años del hundimiento del «Rainbow Warrior» por agentes franceses

Greenpeace conmemorará hoy el treinta aniversario del hundimiento de su buque “Rainbow Warrior” (Guerrero del Arco Iris) por los servicios secretos franceses, a las órdenes del Ministerio de Defensa (entonces del Partido Socialista), en la bahía de la localidad neozelandesa de Auckland, cuando se disponía a protestar contra las pruebas atómicas en el atolón de Mururoa. La operación, que le costó la vida al fotógrafo Fernando Pereira, fue un éxito operativo, pero un fracaso político, aunque este oscuro capítulo de la Presidencia de François Miterrand está casi olvidado en el Estado francés.

«Ninguna bomba es aceptable. Ni las que hundieron el “Rainbow Warrior” cuando trataba de evitar las pruebas de Mururoa, ni las utilizadas por los terroristas, ni las que EEUU, Reino Unido, Francia y otros países mantienen en sus arsenales nucleares», afirmó Greenpeace.

La noche del 10 de julio de 1985, cuando el “Rainbow Warrior” se preparaba para encabezar una flotilla con destino a Muroroa para protestar contra los ensayos nucleares franceses, agentes de los servicios secretos colocaron dos cargas explosivas en su casco . La segunda explosión mató a Pereira, que tras la primera volvió a su camarote a recoger su equipo.

Dos agentes franceses fueron sentenciados a diez años de cárcel por homicidio involuntario y siete por incendio provocado. En los meses siguientes el Estado francés presionó a Nueva Zelanda hasta lograr que los condenados cumplieran condena en una prisión militar gala, de la que salieron en poco más de dos años para volver a París con honores y reanudar sus carreras.

La ONU ordenó al Estado francés el pago de una compensación económica a Greenpeace, con la que pudo botar un segundo “Rainbow Warrior” en 1989.

Las acciones llevadas a cabo por los dos buques homónimos fueron determinantes para conseguir que en 1995 París abandonara sus pruebas nucleares.