Bitor ALONSO
MUNDAKA «THE BASQUE MUSIC & COOK» FESTIVAL

Y AL TERCER DÍA, CON SOL, MUNDAKA FESTIVAL CUMPLIÓ LO PROMETIDO

EL FESTIVAL MÚSICO-GASTRONÓMICO CIERRA LAS PUERTAS TAL Y COMO DESEABAN LOS ORGANIZADORES: CON BUEN TIEMPO, BUENA MÚSICA Y SIN NINGÚN INCIDENTE DURANTE LOS TRES DÍAS DE CELEBRACIÓN. UNA PRIMERA EDICIÓN QUE NO SE HA LIMITADO AL RECINTO FESTIVALERO.

Este lunes vuelve la calma a Mundaka. Es hora de recoger los bártulos tras un festival que ha durado tres días. “Un festival único en un espacio único”. Era lo que, de manera insistente, venían publicitando los organizadores. Una cita que se quiso salir de lo estrictamente musical y buscaba conjugarla con una oferta gastronómica. Unas promesas que al tercer día se cumplieron en su integridad.

Con sol y buena temperatura uno de los comentarios más repetidos en la última jornada tuvo que ver con el lugar elegido para el festival. La gente estaba encantada. Lo constataban dos hechos. El primero, que más de uno se apresuró a sacar con fotos del atardecer con el móvil y subirlas a las redes sociales. El segundo, que la zona del dj, con unas magníficas vistas, estaba mucho más concurrida que en jornadas anteriores.

Lo de la imagen de postal es algo que pocos pasaron por alto. No lo hizo ni siquiera Ian McCulloch, voz de Echo & The Bunnymen. Con una luna llena saliendo frente a él, la ocasión se la pintaban calva. Era el momento de entonar “The killing moon”. Esa canción fue una de las más coreadas por los asistentes. Un público que se dividía en dos: a los que el grupo les sonaba y los que insistían visiblemente emocionados «joder, no lo entendéis. Es que estos son de mi quinta».

No fue ese el único salto generacional que se dio en la última jornada. Unos talluditos The Sonics llegaron al escenario perfectamente conjuntados. De riguroso negro para una actuación sin concesiones. Ya con los primeros acordes de “Cinderella” se ganaron al público. Sí. A los que ya los conocían y a los que les sonaba por algún motivo. En algo más de una hora casi nadie estuvo quieto. Fueron seria competencia para los posteriores We Are Standard y los djs.

¿Segunda edición?

Con We Are Standard, la dinámica banda bizkaina de rock entre la sicodelia y el dance, bajaba la persiana un festival que se ha celebrado más allá del recinto con actividades por todo el municipio costero y en el que también han tenido cabida los artistas locales. En la última jornada, por ejemplo, unos más que solventes Smoke Idols, del barrio bilbaino de Santutxu, o Peachy Joke, con origen en Tolosa..

Mundaka Festival se despide. Nosotros quedamos a la espera de ver si los organizadores se animan a una segunda edición. Ahora el ritmo sosegado y tranquilo vuelve a Mundaka. Bueno, toda la tranquilidad que puede tener un pueblo que, en verano, multiplica por cinco su número de habitantes.