Miren SÁENZ
CAMPEONATOS DEL MUNDO DE NATACIÓN

Ledecky suma y sigue en el 200

La estadounidense se acerca a un poker de crol inédito, que puede completar el sábado con los 800, y ampliar en el relevo de hoy.

Dicen que los 200 metros libre es la prueba que calibra la calidad de un nadador y Katie Ledecky les va dar la razón. En el ecuador del certamen no solo es la mejor del equipo USA, también del Mundial y del mundo.

Ledecky va camino de lograr el poker inédito de títulos del crol al que aspiraba Sun Yang y ya no podrá conseguir en el Arena de Kazán –oro ayer en 800, oro en 400 libre, pero plata en 200–.

La estadounidense, por el contario, se colgó un rato antes en los 200 libre su tercer oro en Kazán, tras los 400 y 1.500, y le falta la de 800, cuya final está programada para el sábado. Solo una catástrofe puede privarle de su cuarta victoria. Hoy además pujará por el título en el relevo de 4x200 libre, sería repoker.

La nadadora de Washington, que anteayer se clasificó veinte minutos después de renovar su extraordinaria plusmarca en los 1.500, es toda confianza. Nadó en la esquina, lejos de la calle 4 en la que acostumbra, lo que no le impidió encabezar un podio de muchos quilates junto a especialistas como Federica Pellegrini –oro en Roma'2009 y Shanghai'2011 y plata en Montreal'2005, Barcelona'2013 y Kazán'2015– y Missy Franklin, la anterior campeona, que no está demostrando su mejor versión.

Ledecky pudo con las grandes pero no con el exigente récord que Pelligrini estableció en Roma vestida de poliuretano (1.52:98). La italiana lo conserva al igual que la costumbre de subir al podio en todos los Mundiales en los que ha participado y este es el sexto. Ayer celebró su 27º cumpleaños subiendo al cajón para recibir la plata de manos de Camelia Potec, la rumana que ganó los 200 en los Juegos de Atenas’2004.

Katinka Hosszu terminó quinta. Un cuarto de hora después la húngara, inscrita en ocho disciplinas, nadó las semifinales de los 200 mariposa, su tercera carrera del día tras las series matinales, pero un sexto puesto le dejó fuera de la final. Un mal día que se compensó para la natación magiar con el merecidísimo triunfo de Laszlo Cseh en los 200 mariposa. Diez años después encabezaba un podio tras compartir varios con Phelps.

Desastre en los 100 libre en un día con tres récords del relevo mixto

Hasta 112 nadadores participaron en las series matinales de los 100 metros libre, que para algo es la prueba reina de la natación, y sin embargo no tendrá esta tarde en la final a todos los favoritos. Justificada es la ausencia del doble campeón mundial, el australiano Magnussen –operado del hombro–, pero no la del ruso Vladimir Morozov, el subcampeón en 2013, descalificado ayer en las semifinales tras adelantarse en la salida.

Tampoco estará Jimmy Feigen, que se hundió al 20º puesto en las series y se despidió por la mañana. Feigen fue el primer relevista el domingo en el 4x100 metros de Estados Unidos que por primera vez se quedó fuera de la final. El australiano Cameron McEvoy, que estableció la mejor marca del año en su semifinal (47.94), tiene el camino más libre. En la final estará también el campeón olímpico Nathan Adrian, la pregunta es cómo. También destacan hoy los 200 metros estilos, a los que acude Ryan Lochte, triple campeón mundial y subcampeón olímpico, buscando un podio que se le resiste. Para el equipo USA hay una de cal y otra de arena, a los anfitriones se les acumulan las decepciones y a los británicos les sale todo. Encabezan el medallero por países en gran parte gracias a Adam Peaty. El bracista vivió una jornada muy productiva. Primero ganó el complicado duelo ante el sudafricano Cameron van der Burgh en los 50 metros braza, un día después de superarle en el 100, y cerró la tarde logrando su tercer título y su segunda plusmarca en Kazán con el relevo mixto de 4x100 metros estilo.

La prueba, que se estrenó en el Europeo de Berlín’2014 y debuta en el Mundial, vivió una jornada vertiginosa, nada anormal en una disciplina de nuevo cuño. En las clasificatorias matinales el cuarteto ruso batió el récord mundial (3:45.87), que le duró un suspiro puesto que Estados Unidos lo mejoró en la siguiente carrera (3:42.33). Gran Bretaña alineó para la final el mejor equipo posible, con Chris Walker-Hebborn en la espalda, Peaty en la braza, Siobhan Marie O'Connor en la mariposa y Fran Halsall en el crol. El resultado (3:41.71) les dio el oro y la plusmarca. Es la décima que se produce en el Arena de Kazán. M.S.