Miren SÁENZ
CAMPEONATOS DEL MUNDO DE NATACIÓN

Un asunto de la familia Campbell

Bronte sucede a su hermana Cate (bronce) como campeona de 100 metros libre y Australia lo agradece.

Bronte y Cate Campbell convirtieron la final de los 100 metros libre en un asunto de familia, porque por primera vez en un Mundial dos hermanas compartieron un podio y además en la prueba reina. Bronte, que es la pequeña, relevó a su hermana Cate como campeona mundial, mientras la propietaria del oro en Barcelona'2013, esta vez se colgó el bronce. En la celebración era difícil distinguir quién de las dos se sentía más feliz.

Su alegría contrastaba con el gesto serio de Sarah Sjöström. La subcampeona se metió entre las australianas para repetir la plata de 2013, pero esperaba más. Con gesto serio afrontó luego las semifinales de 50 mariposa. Fue la mejor. La sueca empezó en Kazán maravillosamente con el oro en 100 mariposa y dos récords mundiales. Generosa, renunció a alguna prueba individual para impulsar al relevo sueco que se quedó fuera del podio y no por ella.

Peor le fue a la campeona olímpica Ranomi Kromowidjojo, anclada en el cuarto puesto o a Missy Franklin, que terminó séptima, y veinte minutos después se metía en las semifinales de los 200 espalda. La californiana, de 20 años y sonrisa permanente, va por su tercer Mundial y en todos ha ganado medallas. Esta vez no ha llegado bien. Bronce en 200 libre y en el relevo 4x100 y oro en el 4x200 libre, busca ese título individual en la prueba en la que es plusmarquista, campeona olímpica y mundial. Ayer ganó la primera semifinal (2:07.79) pero Katinka Hosszu lo hizo mejor. La Dama de Hierro, que esperaba abarcar mucho y ha ido tachando carreras en su apretada agenda, esta la tiene subrayada en rojo. Lo confirmó batiendo el récord de Hungría que conservaba la legendaria Krisztina Egerszegi (2:06.18). Ahora Hozzu tiene una decena de récords nacionales, pero la reciente campeona de 200 estilos es insaciable.

Australia tuvo un buen día –dos oros y dos bronces, es 2ª– y un gran Mitchell Larkin, convertido en el nuevo referente de la espalda tras ganar los 200 tres días después de imponerse en los 100. Con Ryan Lochte de espectador en una prueba en la que es triple campeón (2007, 2011 y 2013), la pelea del aussie fue ante el polaco Kawecki, que conserva la plata, y ante el ruso Rylov. El campeón olímpico Tyler Clary terminó hundido en el séptimo puesto. Otro batacazo estadounidense.

El 4x200 libre premia a Gran Bretaña que noquea a Estados Unidos

Dicen que el relevo de los 4x200 metros libre es el mejor termómetro para medir el estado en el que se encuentra la natación de un país, y ayer ganó Gran Bretaña. Van terceros en el medallero. El cuarteto integrado por Wallace, Renwick, Jarvis, y el bravo James Guy – que con este lleva dos oros y una plata– impidió a los chicos USA, lanzados por Lochte, defender un título que habían conservado desde 2003. En aquella ocasión perdieron ante Ian Thorpe y Grant Hackett, que a sus 35 años participó por la mañana en la serie que clasificó a Australia, que en esta final fue bronce.

Ayer Guy fue el artífice del triunfo al nadar su posta en 1.44:74, más rápido que cuando ganó el 200 individual. Otro éxito inglés.

Tras el varapalo del 4x100, que se quedó fuera de la final, la derrota confirma el mal momento de un equipo americano que se salva por Ledecky –esta tarde nada por su quinto oro en 800–. Por cierto llegan noticias de San Antonio donde se disputan los Campeonatos de Estados Unidos y a Phelps le va bien. Al bracista inglés Adam Peaty –fundido tras sus exhibiciones que le han dado tres oros y dos récords en pruebas cortas y relevo– le hubiera encantado estar en la final de 200 metros braza, pero no pudo clasificarse en las series.

Más que nada porque el alemán Marco Koch acabó con la imbatibilidad de Daniel Gyurta, que no perdía en un certamen de nivel desde 2009. El húngaro aspiraba a igualar los cuatro títulos de Hackett en 1.500 y de Lochte en 200 estilos, pero Koch se cruzó en su camino y mandó al bronce al triple campeón mundial y oro olímpico en Londres tras una carrera potente.

En los 200 metros braza, sin la rusa Efimova que no pudo defender título porque también falló en las series, se coronó la joven japonesa Kanako Watanabe, de 19 años, que aterrizó en Kazán con la mejor marca del año.

La prueba resultó muy igualada por detrás hasta el punto que hubo triple empate por la medalla de bronce. La catalana Jessica Vall, la danesa Rikke Petersen y la china Shi Jinglin compartieron el tercer cajón del podio junto a Watanabe y la estadounidense Lawrence (plata). M.S.