M.I.
TRANSPORTER LEGACY

Luc Besson sigue con sus franquiciados

La publicidad en el cine es cada vez menos subliminal, y hay películas que no son más que un anuncio alargado que dura alrededor de hora y media. “Transporter Legacy” es un publireportaje tal cual del coche de lujo Audi S8, que es el verdadero protagonista de la función. El personaje del conductor Frank Martin pasa a segundo termino, toda vez que ya no es interpretado por el duro Jason Statham, sino por el desconocido Ed Skrein, que más bien parece un modelo de spot de perfume caro.

Luc Besson, dueño de esta y otras franquicias de acción, ha colaborado en la escritura del guion de cara a un nuevo relanzamiento, tras tres rentables entregas cinematográficas y una serie de televisión. Mantiene como constante las tres famosas reglas de obligado cumplimiento: sin nombres, sin preguntas, sin renegociar el trato. Por lo demás las coreografías de lucha diseñadas y coordinadas por el habitual Alain Figlarz pretenden ser más realistas.

Si bien también hay espacio para el romance, y es que el protagonista se enamora de la mujer que le paga su trabajo, interpretada por Loan Chabanol, y que le contrata como chófer para un atraco millonario en Mónaco.