El pacto PNV-PSOE se nota en el nuevo Anoeta
Irabazi Donostia ha dejado claro esta semana que se ha roto el consenso absoluto alcanzado en la anterior legislatura para afrontar la remodelación de Anoeta. La razón estriba en el cambio significativo suscitado en la financiación del nuevo campo que ha llegado de la mano del PNV y del PSOE, que rompe radicalmente con las directrices de EH Bildu, que en el ayuntamiento de Donostia y en la Diputación lograron que ésta se limitara a aportar una cantidad para la remodelación del miniestadio y que el resto de la financiación llegara a través de la Real, Lakua y Kutxabank, obligados en cierta medida a aportar al nuevo Anoeta como hicieron en San Mamés.
El PNV y PSOE parecen dispuestos a repetir en el campo de la Real lo que hicieron con el del Athletic, que las instituciones públicas y una entidad como Kutxabank soporten en una época de grave crisis el 75% del coste de los campos de fútbol de dos clubes de fútbol que en los últimos años han ingresado decenas de millones por la marcha de jugadores y han visto incrementados sus ingresos televisivos.
El nuevo Gobierno Municipal del ayuntamiento de Donostia aprobó el martes un presupuesto del Plan Especial de Anoeta de 47,6 millones, de los que la Real solo pondría once, cuando con EH Bildu estaba dispuesta a aportar la mayor parte. El Gobierno Municipal está dispuesto a pedir un préstamo para aportar los 16 millones que corresponderían a Anoetako Kiroldegia, cuando con EH Bildu se llegó a un consenso sin que el consistorio donostiarra tuviera que soportar cantidad alguna.
Lakua aportaría diez millones y las instituciones soportarían 36 millones del presupuesto para una obra que solo le interesa a la Real y a las empresas que la van a realizar. Que con la situación económica de la Real, como la del Athletic, las instituciones aporten el 75% de los presupuestos de sus campos es una aberración desde un punto de vista ético y social.
Todos los guipuzcoanos queremos lo mejor para la Real, como los vizcainos para el Athletic, pero es una vergüenza que en la situación actual el dinero se destine a unos campos que albergan un partido cada quince días. En el caso de Anoeta, además, tras destruir buena parte de una instalación en perfecto estado tras 22 años de vida. Entonces PNV y PSOE se empeñaron en poner las mismas pistas de atletismo que ahora quieren eliminar. Pero ese es el cambio que ha llegado a Gipuzkoa con estos dos partidos, que entienden que les da más votos construir campos para clubes de fútbol con una economía boyante que responder a las necesidades sociales de su sociedad con unas arcas públicas que no dan para todo y que se basan en recaudar cada vez más impuestos. Al margen de que la vuelta del PNV a la Diputación va a volver a permitir que paguen menos los que más ganan, incluidos entre éstos los futbolistas de Real y Athletic. Lamentable.

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