Natxo MATXIN
OSASUNA

Los rojillos dejan atrás el fiasco copero retomando su enorme solidez liguera

Roberto Torres anotó un golazo de falta directa y Kenan Kodro, entrando desde el banquillo y muy activo en el juego aéreo, rompió la igualada en el minuto 68.

OSASUNA 2

LEGANÉS 1


Osasuna salvó la crisis por la que va a sufrir su inminente eliminación administrativa en Copa con otro triunfo liguero que demuestra que los rojillos este año sí que saben a lo que juegan. Un equipo en el que futbolistas que la campaña pasada estaban casi desahuciados ahora son piezas fundamentales, caso de Roberto Torres –recordemos que en verano se le puso en la rampa de salida– o Kenan Kodro. El primero marcó un gol de antología de falta directa y el segundo la diana de la victoria, tras empatar el Leganés, y se llevó casi todos los balones aéreos.

Limitar, en todo caso, la victoria rojilla al papel individual de unos pocos sería un análisis injusto, pues los de Enrique Martín fueron un coro que interpretó a la perfección la canción que le gusta oir al técnico de Campanas. Consistencia defensiva, pases verticales, mucha presión sobre el rival, robar el balón lo más arriba posible... Esa es la sinfonía que ejecuta ahora mismo una escuadra navarra que deja patente la gran solidez que muestra sobre el campo, bien alejada de la fragilidad que asomaba no hace tanto tiempo.

Y, para mayor mérito, esas positivas sensaciones se están fraguando con materia prima de casa. Nada menos que ocho navarros componían ayer el once inicial de un conjunto que está devolviendo la ilusión a una grada que ha tenido mucha consideración y paciencia con la reciente historia del club. Hasta la primera media hora de encuentro, Osasuna supo manejar los tiempos, algo que varió a raíz del tiro al palo de Miramón. El fantástico lanzamiento directo de Roberto Torres al filo del descanso alejó posibles dudas.

En la reanudación, el Leganés le puso otra marcha al partido y consiguió empatar en el único lunar de la línea defensiva, gracias a una diana similar en ejecución a la que encajaron los rojillos en Almería. Unos instantes de cierta zozobra dejaron paso a que los navarros retomasen la iniciativa, coincidiendo con la entrada en el campo de Kodro.

El 2-1 serenó los ánimos y los locales dispusieron de más ocasiones para ampliar el marcador con un rival que adelantó líneas y dejó huecos a la búsqueda de la igualada. Ya en el descuento, un gran robo de José García al borde del área getafense propició una oportunidad magnífica para Nino, que se atragantó de balón, cuando debió devolvérselo. Osasuna, que sigue arriba, vence y convence.