Adaptación de Albert Camus en clave de árido western magrebí

En la Mostra de Venecia “Loin des hommes” se llevó varios premios, entre ellos el más importante el SIGNIS. David Oelhoffen se prodiga poco, pero hay que recordar que su anterior largometraje “Nos retrouvailles” (2007) fue premiado en Cannes. Debe de esperar a tener una idea muy original, que merezca la pena ser desarrollada, porque ha conseguido algo tan diferente y difícil como adaptar a Albert Camus, siendo fiel al texto original contenido en el relato “L’Hôte”, pero cambiando la ambientación para convertirlo en un “neowestern” en toda regla, que saca provecho del árido y abrupto paisaje de las montañas del Atlas. El escritor existencialista lo situó en los días previos al levantamiento argelino contra la Metropoli, mientras que Oelhoffen ha preferido trasladarlo a 1954, con el FLN ya en plena actividad anticolonialista.
El termino “neowestern” le viene sobre todo de la banda sonora, que ha sido compuesta por Nick Cave y Warren Ellis, en la línea de sus trabajos previos dentro del género para John Hillcoat en “La propuesta” (2005) y para Andrew Dominik en “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” (2007).
Luego está Viggo Mortensen, que hace un papel al estilo errante de la magistral “Jauja” (2014), del argentino Lisandro Alonso. Allí hacía de militar danés destacado en la Patagonia, y aquí hace de “pied-noir” de ascendencia española, que se siente un extraño tanto en la comunidad francófona como en la musulmana. Su carácter políglota lo lleva hasta el extremo, hablando castellano, francés y el dialecto magrebí “darija”.
Su personaje representa la idea de libertad y de individualismo camusianos, ya que en medio del conflicto histórico trata de sobrevivir, sin tener que decantarse por ninguno de los bandos enfrentados. Es un maestro de escuela a favor de la descolonización, aunque obligado a tomar partido a la fuerza.

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