PNV, PSE y PP, tridente en defensa de un TAV del que duda la UE

La Comisión Europea hará público esta semana un informe sobre la economía del Estado español, en relación al rescate financiero solicitado a mediados de 2012, en el que entre otros aspectos cuestiona la política de inversiones en infraestructuras como las líneas de alta velocidad ferroviaria. En él se advierte de que «hay riesgos significativos de que las nuevas líneas no generen suficientes ingresos para cubrir los costes».
Entre estas nuevas líneas se encuentra la llamada “Y vasca”, que en algunos de sus tramos está sufriendo ya dificultades de financiación, porque se han acometido modificaciones del proyecto que lo encarecen, y que se han realizado antes de que se cumplimentaran todos los procedimientos legales.
En este contexto, PNV, PSE y PP coincidieron ayer en reivindicar en sus actos electorales la construcción del Tren de Alta Velocidad, arrogándose además cada uno de ellos ser quien más ha hecho por el avance de las obras de la «Y vasca» y acusando a los otros de parálisis o falta de iniciativa en esta materia.
También EH Bildu habló del TAV, pero en un sentido bien distinto. Denunció que es un proyecto que no resulta sostenible ni económica ni social ni medioambientalmente, donde el dinero público se emplea en beneficio de empresas privadas.
PNV: «Construcción nacional»
El PNV hizo parada en Irun para defender el TAV asegurando que constituye «un eje importante de la construcción nacional de Euskadi». Acompañado del diputado general, Markel Olano, su cabeza de lista por Gipuzkoa, Joseba Agirretxea, colocó a la «Y» como parte de la columna vertebral que nos une a Europa.
El candidato jeltzale equiparó el TAV con la modernidad y dijo que «no nos podemos quedar atrás». Agirretxea aseguró que es un sistema libre de contaminación, que ahorra tiempo, disminuye los costes de funcionamiento y aporta un aumento de la seguridad. Insistió en que es un proyecto que «supera el ámbito del transporte. Es parte de nuestro proyecto nacional».
Criticó a quienes dijo que siempre están en contra de todos los proyectos, afirmando que «si les hubiéramos hecho caso no habría autovía con Nafarroa, no habría nueva red de carreteras en Gipuzkoa y no habría tantas y tantas cosas».
Por contra, el candidato jeltzale se jactó de que «este partido siempre ha sabido dónde está su futuro». Agirretxea llegó a decir que «fue el PNV quien con su voto arrancó del Gobierno de España la construcción de la ‘Y vasca’, a través de una encomienda de gestión para el tramo guipuzcoano que gestiona el Ejecutivo de Lakua». Luego criticó al PP, que horas antes había atribuido el mérito a Madrid, y le respondió que «si les estuviéramos esperando, estaríamos todavía con el proyecto»
López: «Avanzará con el PSOE»
En el Puente Cantalojas de Bilbo, el número uno de la lista del PSE por Bizkaia, Patxi López, reivindicó que ni el PNV –«que con los planes y pactos de Ibarretxe paró en seco las inversiones»–, ni «el PP de Rajoy» –que las tiene paradas ahora– han hecho avanzar el proyecto, sino que «fuimos nosotros, el gobierno socialista de Euskadi, el que dio un impulso decidido a las inversiones del TAV».
Y por eso, López aseguró que «de nuevo será un Gobierno del PSOE el que saque los planos» de estas obras y los convierta en «inversión y futuro».
PP: «El impulso es de Rajoy»
El PP tiene otra versión. Su candidato por Bizkaia Leopoldo Barreda destacó que «el impulso definitivo« al TAV se produjo en 2011, «a partir de la llegada del PP al Gobierno de España, de la mano de la ministra de Fomento, Ana Pastor, y de Mariano Rajoy como presidente». Hasta entonces el PNV y el PSOE se habían quedado cortos, afirma.
Barreda vendió que el Gobierno de Mariano Rajoy ha sido «el mayor inversor en la historia en Euskadi, muy por delante» del esfuerzo en inversión realizado por el Ejecutivo de Urkullu.
EH Bildu: gestionar aquí
EH Bildu, por su parte, considera que el TAV hipoteca la necesaria apuesta por los trenes que utiliza la mayoría de la población. Y por eso demanda que todas las líneas de cercanías se gestionen desde Euskal Herria, porque Renfe y Feve-cercanías dependen de Madrid.
Dani Maeztu denunció que le TAV es un proyecto auspiciado por los grupos de presión de las grandes constructoras y aseguró que «no estamos dispuestos a aceptar que las clases populares tengan que pagar un tren para beneficio de una élite política y económica».
EH Bildu reivindicó que «todas las herramientas estén en nuestras manos, en manos de la ciudadanía vasca, para que Euskal Herria avance hacia otro modelo socio económico con infraestructuras sostenibles».

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