GARA
GASTEIZ
ALAVÉS

Faltaron minutos para la quinta

Los albiazules reaccionaron tras el gol del Alcorcón pero les faltó tiempo para culminar la remontada. Mantienen la segunda plaza.

ALAVÉS 1

ALCORCÓN 1


El Alavés disfrutará una semana más en posiciones de ascenso directo, aunque algo más lejos del líder y con la amenaza de sus perseguidores más latente, a expensas de lo que suceda en el resto de la jornada. Y es que la espectacular trayectoria albiazul sufrió un pequeño frenazo, en un partido que ganó en emoción conforme avanzaron los minutos y en el que al Alavés pareció faltarle precisamente eso, minutos, para culminar su remontada ante un Alcorcón que acabó pidiendo la hora.

No pareció que el final del encuentro fuera a ser tan emocionante visto cómo se desarrolló el primer tiempo. Porque alaveses y madrileños se aplicaron con muchísima intensidad, pero tuvieron más éxito en cercenar las posibilidades del rival que en buscar la portería opuesta. Los de Bordalás –que volvió a apostar por un once que la parroquia de Mendizorrotza ya empieza a recitar de carrerilla–, al menos, trataron de llevar la iniciativa. Y aunque les faltó brillo para acertar en los últimos metros, se vieron más cerca del gol que su rival. Sobre todo con una falta botada por Dani Pacheco nada más comenzar el choque, que Toquero remató junto al palo y, sobre todo, con un remate de Juli ante el que tuvo que lucirse Dmitrovic para mantener las tablas en el marcador.

Tras adormilarse, el partido volvió a despertar poco antes del descanso, de nuevo a favor de los locales pero la dinámica se cortó de raíz con el paso por vestuarios.

Disgusto

Porque la reanudación trajo a un Alcorcón más impetuoso que un rival que empezó a verle las orejas al lobo. Los gasteiztarras seguían sin encontrar la manera de crear peligro en el área visitante y, lo que es peor, ya no se veían tan seguros a la hora de cerrar huecos. Aún así, el conjunto alfarero necesitó un golazo, un cañonazo lejano de Campaña, para adelantarse en el marcador.

Un disgusto que al Alavés le sentó fenomenal. Faltaban veinte minutos para el final y Mendizorrotza disfrutó entonces con lo mejor de la tarde. Un equipo lanzado en busca del empate, que no tardó en encerrar a su rival e ilusionarse, con fundamento, con la remontada. Más aún después de que, en el 78, Toquero y Dani Pacheco fabricaran la acción que Kiko Femenía, en el seguno palo, convirtió en el empate.

Siguió apretando el Alavés que, sobre todo a balón parado, no dejó de crear peligro en el área madrileña. Pero el gol se resistió y con él la quinta victoria consecutiva. Intentarán enmendarlo los de Bordalás el próximo sábado, cuando despedirán 2015 ante una Ponferradina que ayer vio cortado su buen momento en Lugo.

«Hay que sacar lo positivo de este partido», destaca Bordalás

No fue un encuentro brillante pero sí vibrante, trabajado e intenso. Y eso quería destacar José Bordalás que, más allá de ver truncada la racha, señalaba que «hay que sacar lo positivo de este partido».

«El primer tiempo ha sido bueno en cuanto a orden y juego, hemos llevado la iniciativa y ellos han esperado en su campo, muy ordenados», analizó el técnico, que asumió que «quizá no hemos estado finos en el último pase, los centros, estrategia ofensiva..., detalles que a veces son determinantes». «En el segundo tiempo sí hemos pasado algunos apuros –prosiguió– porque no hemos entrado con la atención del primero, nos ha costado meternos en el partido. Después de su golazo, el equipo no ha dejado de intentarlo, ha conseguido el empate e incluso hemos visto que podíamos ganarlo. Era lo que queríamos pero tenemos un punto ante un gran equipo».

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