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El líder del prokurdo HDP estrecha lazos con Moscú

El líder del prokurdo HDP se encontró ayer con el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, y estrechó lazos con Moscú, para irritación de Turquía, que continúa su ofensiva militar en las ciudades de Kurdistán.

El líder del prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP), Selahattin Demirtas, se reunió ayer con el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, en Moscú y criticó a Ankara por derribar en noviembre el avión de combate ruso. «No apoyamos la postura de empeorar las relaciones con Rusia», señaló Demirtas. Su viaje y la calurosa bienvenida que recibió en Moscú han irritado a Ankara, después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, subrayase la semana pasada que no tiene intención de arreglar los lazos con las autoridades turcas.

Demirtas afirmó, antes de la visita, que el HDP quería abrir una oficina en Moscú. Según la ley, no puede hacerlo, aunque podría estar representado por un particular o una ONG, según una fuente diplomática rusa.

La visita empeora las dañadas relaciones entre Moscú y Ankara. Erdogan acusa al HDP de vínculos con los rebeldes armados kurdos, contra los que ha lanzado ataques en el norte de Irak. El temor de Ankara a una región kurda autónoma ha llevado los ataques hasta los kurdos que combaten en Siria contra el ISIS. Lavrov explicó a Demirtas que Rusia está preparada para cooperar estrechamente con los kurdos que luchan contra los yihadistas en Siria e Irak. Moscú, en su conflicto con Ankara, ha encontrado un punto de presión en los kurdos, a la vez que Demirtas quiere mostrar a Erdogan que los kurdos son un actor político en la región que no puede ser eludido o reprimido.

Además, Turquía lleva a cabo una gran ofensiva militar contra centros urbanos en Kurdistán norte. como Cizre, Silopi o Diyarbakir, en la que emplea 10.000 policías, con tanques y helicópteros, y donde la población sufre «como si nos bombardeara un país enemigo», según relata Murat Oktar, un cargo municipal de Cizre, y ve cómo se agotan los alimentos sin poder salir de casa ni para enterrar los cadáveres. El asedio encuentra la resistencia de grupos de jóvenes de las YDG-H.

Según cifras del HDP, al menos 24 civiles han muerto durante los ataques, mientras que los medios estatales aseguran que 168 supuestos milicianos del PKK han fallecido en los últimos ocho días.