Europa
Amargura rima con cultura. Se nos va un año que nos deja como siempre, dudas. Y esas listas prefabricadas por los ociosos con una jerarquización tendenciosa de gustos e intereses mercantiles en asuntos culturales de consumo. Las diez mejores idioteces. Los cien fracasos aplaudidos por la prensa. Las dos mil inútiles acciones de gestión jaleadas por los cómplices. Así vamos consumiendo presupuestos, años e ilusiones. Solo queda esperar que por omisión o plagio se dejen influir por Europa en los asuntos culturales, en general, y en particular en las artes escénicas.
Se recuerda que pasado mañana Donostia será junto a Wroclaw capital europea de la cultura. Supongamos que la amargura, la envidia, el ocaso, la resaca hace que algunos pensemos que se ha perdido una grandísima oportunidad. Todo va a ir mal por mucho que ahora se ponga publicidad en los medios de comunicación o se implemente la presencia en las redes sociales. No va a ser espejo de buena gestión cultural. Es un evento que ha sido maltratado por la situación política y por la falta de criterios.
No voy a comparar el programa de la ciudad polaca con la vasca, pero me encantaría que los responsables dejen de hacer culturilla de amiguetes, posmodernismo de campanario y se tomen, en la medida que puedan y sepan, este año y a Europa, en serio. A los demás, salud, dinero y amor.

Grandes corporaciones han acogido a agentes de las «cloacas del Estado»

Ordenaron parar citas con casos de Iztieta y hubo peticiones de silencio

La marcha de Tubilla destapa la enorme marejada en las filas del PNV

«Necesitamos la foto más completa posible de la tortura sistemática»
