GARA
RÍO DE JANEIRO

Rousseff afronta el nuevo año con «optimismo»

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aseguró tras despedir 2015, un periodo que tildó de «difícil», que encara con «optimismo» el año 2016, en el que se celebrarán los Juegos Olímpicos en el país.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó que comienza «optimista» este 2016, a pesar de que 2015 fue un «año difícil» que, en su caso, estuvo marcado por la apertura del proceso de juicio político (impeachment).

«Sé que tuvimos un año difícil, pero soy optimista», manifestó en su cuenta de Twitter, desde la que abogó por continuar con la «agenda de reformas» que permita «profundizar la democracia» y reforzar el «crecimiento sostenible».

«Brasil está por encima de los intereses individuales o de los grupos. Por eso debemos esforzarnos para lograr lo esencial: un país fuerte para todos los brasileños», apostilló.

El trámite del juicio político fue autorizado en diciembre por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, pero la Corte Suprema identificó algunos «errores de procedimiento» y ordenó que todo el proceso sea reiniciado, lo cual ha quedado pendiente para este febrero, cuando concluirá un receso parlamentario.

En un artículo publicado ayer por el diario “Folha de Sao Paulo” aseguró que no guarda «rencor» a nadie. «Aun injustamente cuestionada con un intento de impeachment, no estoy dañada, ni guardo rencor», resaltó la jefa de Estado, quien apeló al diálogo con «todos los que desean construir una realidad mejor».

La presidenta recalcó que la «inestabilidad política» de Brasil se vio acentuada por la conducta «muchas veces inmadura» de la oposición, quien, en su opinión, «no aceptó el resultado de las urnas».

Rousseff, quien fue reelegida para un segundo mandato en octubre de 2014, fue investida hace exactamente un año y a lo largo de 2015 se ha visto obligada a lidiar con una maltrecha economía, una fragmentación de su base aliada y un colosal escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras.

Según los expertos, la economía brasileña se contraerá en 2015 alrededor de un 3,70%, el peor resultado en los últimos 25 años, mientras que en 2016 el PIB bajaría un 2,80%.

Las mismas previsiones indican que la inflación cerrará por encima de los dos dígitos este año y caerá al 6,86% el próximo.

«2015 fue un año muy duro. Revisando mis responsabilidades en ese ambiente de dificultades, veo que nuestros errores y aciertos deben ser tratados con humildad y perspectiva histórica», agregó.

Destacó que parte de la crisis económica fue motivada «por factores internacionales», como la desaceleración de la economía china, la caída del precio de las materias primas y la apreciación del dólar. «Fue un año en el cual la necesaria revisión de la estrategia económica del país coincidió con factores internacionales que redujeron nuestra actividad productiva», sostuvo. A pesar de la suma de números rojos que acumula el país, la mandataria incidió en la «solidez» de la economía brasileña para retomar el crecimiento y recordó que el país ocupa la sexta posición del mundo en reservas internacionales.

Anunció que en 2016 el Gobierno insistirá en la aprobación de las medidas de ajuste fiscal por parte del Congreso, propondrá una reforma del sistema de pensiones y convocará a trabajadores, empresarios y ministros para promover un cambio en el sistema productivo.