GARA
Londres

Tusk presenta hoy un documento base para intentar evitar el «brexit»

Diplomáticos europeos y británicos mantuvieron ayer negociaciones cruciales en una carrera contrarreloj para lograr un acuerdo sobre las reformas que exige Gran Bretaña para evitar su salida de la UE. Donald Tusk presentará hoy una propuesta a los Veintiocho.

Los negociadores del primer ministro británico, David Cameron, y del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, seguían ayer con sus cruciales negociaciones para revisar las relaciones de Londres con sus socios y evitar la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea (UE). Aunque quedan aún temas pendientes, Tusk anunció que presentará hoy una propuesta para lograr un acuerdo entre Gran Bretaña y los otros veintisiete socios comunitarios ante el «buen progreso» de las últimas horas. La Comisión Europea habló de avances «políticos y técnicos», mientras Londres dijo tener aún un «trabajo duro» por delante para alcanzar un acuerdo aceptable sobre sus demandas de reformas antes del prometido referéndum sobre su salida o permanencia en la UE.

Tusk y Cameron, presionado este por el eurófobo UKIP y por un sector euroescéptico de su propio partido, no llegaron el domingo a un acuerdo, por eso el diálogo continuó ayer.

El documento que se presente hoy servirá de base, esperan Londres y Bruselas, para las negociaciones entre los líderes en la cumbre europea de los días 18 y 19 de febrero, a fin de conseguir un acuerdo aceptable para todos y evitar el «brexit».

Cameron espera convocar en junio la consulta. De no lograrlo, tendría que esperar y agotar el plazo que se ha dado para celebrarlo antes de finales de 2017.

Los socios comunitarios siempre han advertido a Gran Bretaña de que no habrá compromisos sobre libertades fundamen- tales como reclama Londres para frenar la inmigración.

Los cuatro pilares de la propuesta británica incluyen asuntos como mercado único, inmigración de ciudadanos comuni- tarios, competitividad e integración europea. Entre sus reclamaciones figura la polémica propuesta de que los ciudadanos de otros países de la UE que lleguen a Gran Bretaña deban residir y pagar impuestos durante cuatro años antes de optar a beneficios sociales, la que más rechazo suscita entre sus socios.

En los últimos días se ha apuntado la posibilidad de que la UE acepte esta reclamación siempre que se reserve a casos de emergencia, mediante un mecanismo de «freno» en situaciones extremas y cuando se considere que el sistema social y de bienestar se enfrenta a una carga imposible de asumir.