Iñaki ZARATIEGI
JAZZ

Marmite Infernale, traca a la lyonesa

Curiosa juerga protagonizada por La Marmite Infernale y su show “Les Hommes… maintenant!” en el agur de Jazzaldia en el Victoria Eugenia, con el escenario vaciado de cortinas y aderezos. Los trece músicos, colegas en el colectivo Arfi de la propuesta Workshop de Lyon, que pasó un día antes por el Museo San Telmo, asombraron a un público que casi llenó el teatro. Su programación como traca fue acertada, aunque algún espectador confesó su decepción: no pilló el punto a la loca fanfarre.

El título lo dice: la especial big band, con casi dos décadas de existencia y mezcla generacional, es cosa de hombres y lo disimulan con vestidos plateados y pases de modelos. Con el humor por delante, su indefinible teatro-música recurre al jazz pasacalles, sin títulos de las piezas, teatralizado y hasta pictórico al actuar en cuadrados dibujados a tiza, en medio de un incansable devenir de todo el grupo. Con dos baterías, protagonismo mayor de los muchos vientos y hasta un bajista-guitarrista heavy.

Hubo explicaciones en off, pero no fueron muy entendibles. Entre el jazz actualizado y la improvisación, con también tramos íntimos y minimalismos folk, experimentos con gongs, con los disfraces metalizados y hasta con una silla, la gran familia (hay incluso una reunión o tertulia en medio del recital) fantasea, se divierte, ironiza y no admite complejos, como en el caso del tripón saxofonista que baila al son de la disco. Como si el colectivo surgiera de la marmita mágica de Panoramix.