Iruñea tendrá una Policía local de servicio y cercana a la ciudadanía
«Ni mano dura, ni mano blanda; mano inteligente». Con estas palabras resumió ayer el concejal de Seguridad Ciudadana y Convivencia, Aritz Romeo, la filosofía del nuevo modelo de Policía Municipal para Iruñea. La principal característica del plan es la apuesta por «una Policía de proximidad, de servicio y cercana a la ciudadanía, que esté en contacto con el tejido asociativo de la ciudad y que sea profundamente conocedora de los problemas de cada barrio».

El nuevo plan de Policía local para Iruñea comenzó a elaborarse hace año y medio, impulsado por el Ayuntamiento del cambio, y su aplicación será efectiva a partir del próximo mes de junio. El plan fue dado a conocer ayer en la Comisión de Presidencia del Ayuntamiento y expuesto seguidamente a los medios de comunicación por Aritz Romeo, que estuvo acompañado del director del área, Xabier Ibáñez, y el jefe de la Policía Municipal, Jesús Munárriz.
Según explicó Romeo, una de las principales novedades respecto al modelo anterior es que la Policía Municipal profundizará en aspectos como la prevención y la colaboración con los vecinos, para lo cual habrá un agente dedicado a cada barrio de la ciudad que hará de enlace entre el cuerpo policial y el vecindario.
En esta línea, se reforzarán las brigadas de proximidad y prevención y se crearán patrullas de proximidad en bicicleta que estarán integradas, en principio, por ocho agentes. Este grupo se encargará de la vigilancia de «conductas incívicas y control de zonas de coexistencia», entre otras funciones.
«No pretende ser una foto en el periódico, sino que será un instrumento importante y eficaz de patrullaje en zonas como el área peatonal del Segundo Ensanche, Navas de Tolosa, la Takonera y el paseo fluvial del Arga», precisó Romeo.
El concejal de Seguridad Ciudadana y Convivencia indicó que uno de los objetivos del nuevo modelo es reforzar «la protección durante las 24 horas a la mujer, al menor y a las personas mayores», para lo que se creará un grupo de Atención a la Ciudadanía. Además, se llevará a cabo la externalización de expedientes internos y la recepción y tratamiento de avisos, quejas y sugerencias. Otras novedades son la creación de un equipo de violencia de género y gestión de la diversidad, para tratar delitos de odio y conductas homófobas, y la recuperación del grupo de tráfico en motocicleta.
Mejorar el clima laboral
El nuevo modelo también prevé acciones para mejorar el clima laboral mediante un plan de comunicación interna que, entre otras cosas, contempla formar a los mandos policiales en metodologías de trabajo que «fomenten el diálogo, la exposición de dificultades y el seguimiento en propuestas de mejora».
Según explicó Romeo, a la hora de redactar el nuevo plan se ha tenido en cuenta la opinión de la ciudadanía, de los grupos municipales, de los sindicatos y de la plantilla de la Policía local, habiéndose incorporado aproximadamente el 60% de las aportaciones de este colectivo.
En relación con la plantilla, uno de los objetivos es mejorar los índices de absentismo laboral mediante un nuevo sistema de evaluación y seguimiento de la situación de baja y riesgos laborales. Junto a ello, se aborda el perfil profesional, la formación y la cobertura de puestos de trabajo. En este campo, se implementará el modelo de gestión por competencias mediante la definición de los perfiles profesionales de los puestos del cuerpo: policía, cabo, subinspector, inspector, comisario y comisario principal.
El modelo militar de Simón Santamaría ya está superado
La filosofía del nuevo modelo de Policía Municipal para Iruñea nada tiene que ver con el modelo que impuso Simón Santamaría, un militar español que había estado en el Regimiento América 66 y llegó a la jefatura del cuerpo de la mano de Yolanda Barcina en setiembre de 1999. Enrique Maya le mantuvo en el cargo durante su mandato, hasta que en enero de 2015 dimitió al hilo de su apoyo a Ignacio Polo, el concejal de UPN que triplicó la tasa de alcoholemia cuando conducía por la ciudad.
Algunas actuaciones de Santamaría fueron muy criticadas, no solo por grupos de ciudadanos que sufrieron sus formas de intervención sino por muchos de los propios agentes, que le acusaron de «imponer un régimen de miedo» y de crear un grupo especial dentro de la Policía Municipal con policías afines a sus ideas.
Simón Santamaría fue juzgado tras múltiples denuncias por acoso laboral y falsedades. También fue reprobado en varias ocasiones por el pleno municipal, pero a pesar de ello UPN le mantuvo en el cargo. I.V.

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