Benéfica, positiva... altamente sensible
Paco Arango, afortunado de nacimiento, pues es hijo del multimillonario Plácido Arango, es un hombre que ha sabido compartir su dicha con el resto del mundo. Su nombre aparece como principal responsable de hitos de la televisión española tales como “¡Ala... Dina!” y “El inquilino”; también es director de dos largometrajes. Después de su primera aventura en dicho terreno (“Maktub”, cúspide del cine familiar lacrimógeno, con adultos espiritualmente perdidos y niños enfermos de cáncer en las labores de gurú), y vistos los relativos buenos resultados de esta, el director vuelve a repetir con la fórmula. En “Lo que de verdad importa”, nos presenta a Alec, un ingeniero experto en repararlo todo... excepto su propia vida. Para esto, nada mejor que el apoyo incondicional de una familia con la que no contaba al inicio de esta aventura. Reencuentro con las raíces, la patria de origen y los seres amados. Lo que, en definitiva, viene a configurar nuestra identidad. Las buenas intenciones del guion tienen su reflejo en la promesa del póster: “100% benéfica; 100% positiva”. Aviso a los de la fibra sensible: Arango promete atacar sin piedad.

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