CRUZANDO FRONTERAS INVISIBLES DE «ZONAS LINGüÍSTICAS»
LA VIGÉSIMA EDICIÓN DE KORRIKA RECORRIÓ AYER TIERRAS NAVARRAS, PASANDO DE LA LLAMADA «ZONA NO VASCÓFONA» A LA «MIXTA» EN UN PAR DE OCASIONES. LA CARRERA SOBREPASÓ ESTAS MUGAS SIN MAYORES PROBLEMAS, PERO LOS HABITANTES DE ESTAS LOCALIDADES VEN CONDICIONADOS SUS DERECHOS LINGüÍSTICOS POR LA ZONIFICACIÓN.

Korrika entró por primera vez en Nafarroa en esta edición por Lizarraldea, tras abandonar Araba dejando atrás Kanpezu. Por lo que se refiere a la zonificación implantada por la Ley del Vascuence, es «zona no vascófona». Sin embargo, durante toda la jornada de ayer quedó en evidencia que las ganas de vivir en euskara están vivas en esta comarca. El paso por Lizarra, considerada «zona mixta», fue multitudinario, con cientos de personas recibiendo a Korrika por las calles.
Salir de Lizarra es sumergirse de nuevo en la «zona no vascófona». Sin embargo, Korrika fue recibida con entusiasmo a su paso por localidades como Zirauki, cuyo ayuntamiento acaba de reclamar que se le pase a la «zona mixta» para que sus vecinos puedan tener reconocidos unos mínimos derechos lingüísticas. En Lizarraldea son numerosos los pueblos que han realizado esta petición y por muchos de ellos pasó ayer Korrika. El Parlamento navarro aprobó recientemente la ley que permitirá responder favorablemente a esta demanda, por lo que para la próxima edición de la carrera por el euskara, prevista para 2019, esperamos que esta situación se haya podido superar.
Ajena a mugas impuestas por normas superadas, Korrika avanzó a buena marcha desde Lizarra hacia Gares. El día amaneció soleado, ideal para correr. Así lo hicieron los miembros de la asociación de jubilados Sasoia, que mostraron su buena forma en Lorka.
Por un puente del siglo XI
Korrika llegó a Gares cruzando el puente románico, que data del siglo XI. Los encargados de coger el testigo en el kilómetro 213, situado justo en el punto más alto del puente, fueron los alumnos de la escuela local. Una madre de la apyma explicaba que llevan años comprando este kilómetro cada vez que Korrika pasa por Gares como manera de apoyar al euskara. Minutos antes de que el testigo llegara desde Mañeru, los alumnos de Gares ya habían abandonado sus aulas y esperaban en el puente, mientras sus profesores intentaban poner un mínimo orden en todo aquello. Los peregrinos no acababan de comprender a qué se debía aquel jaleo.
Al grito de “Tipi-tapa, Korrika” y “Hemen gaude euskararen alde” –hay cosas que no cambian–, el testigo cruzó el puente y enfiló por la calle Mayor, cruzando la Plaza, para llegar al kilómetro del Ayuntamiento. Posteriormente, tomó la carretera hacia Mendigorria. Al entrar en Gares, Korrika llegó a la «zona mixta». Al abandonar esta localidad, volvió a la «zona no vascófona». Un verdadero embrollo.
Mendigorria es otra de las localidades que ha solicitado su paso a la «zona mixta». Numerosos vecinos esperaban en el cruce para recibir a Korrika, que llegaba a buen ritmo. Desde Gares a Mendigorria, la mayoría del camino es llano, pero hay una última cuesta que es bastante exigente y a más de uno se le atragantó un poquico. En cualquier caso, nada que no se pudiera solucionar con los ánimos que lanzaron desde la furgoneta. Y la promesa de que el camino hacia Artaxoa es cuesta abajo. Al menos, al principio. Aunque eso era algo que tampoco había por qué decirlo.
Tipi-tapa, Korrika seguía hacia Artaxoa. El tiempo seguía siendo primaveral. Solecico, pero no mucho. Bueno para correr. Pero, como no hay cosa buena que dure, se avecinaban unos negros nubarrones por el oeste, que anunciaban tormenta. Y la tormenta llegó. A los sindicalistas de EHNE que esperaban a las puertas de Artaxoa les pilló de lleno. Lluvia, granizo, truenos y rayos hicieron su aparición junto al cerco. Pero esto no frenó la carrera y, pocos kilómetros más adelante, camino hacia Lodosa, volvió a salir el sol y hasta el arco iris. Y luego, más lluvia. Un pequeño obstáculo más al que hacer frente por la normalización del euskara. El movimiento juvenil, por su parte, corrió un kilómetro en Cárcar y también estuvieron presentes sindicalistas de LAB.
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