Deseos de Año Nuevo
Los contertulios de los grandes medios debaten si sería legal o inconveniente que Puigdemont desde el exilio o Junqueras desde la cárcel gobiernen Catalunya. Hasta Urkullu, el mejor alumno de la clase, ha levantado la mano y, con la venia, ha cerrado el debate ante el aplauso del profesor: «para dirigir un país hay que estar presente».
El problema es otro y tampoco es catalán. El problema que tiene el Estado es que la mayoría del pueblo catalán quiere ejercer su derecho a decidir y «M.Rajoy» se niega a aceptar que los independentistas ganaron de nuevo en las urnas a pesar de la represión, del miedo, de las amenazas y del fraude. Sospecho que, si pudieran elegir, Puigdemont o Junqueras optarían por gobernar Catalunya desde la Generalitat antes que desde el exilio o la cárcel, pero quienes gobiernan desde España a catalanes y vascos no tienen más respuestas.
Ya en confianza les confieso que, en cualquier caso, yo prefiero que Puigdemont o Junqueras o Anna Gabriel me gobiernen desde una cárcel de las antípodas a que lo siga haciendo la banda de delincuentes comandada por «M.Rajoy» y asentada en Madrid con sus copias en blanco y negro, incluyendo sus comandos liberados en medios, tribunales y audiencias. Y ese sí que es un problema.
(Euskal presoak-Euskal Herrira)

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