Regreso con los buenos hábitos casi intactos
Un penalti dio ventaja a los locales en un monótono primer tiempo pero el Eibar, mejor en líneas generales,recuperó la pegada en la recta final. El debutante Orellana y Enrich voltearon el marcador en Gran Canaria.

LAS PALMAS 1
EIBAR 2
Como decíamos ayer... no hay quien pueda con este Eibar. Obligado a irse de vacaciones cuando disfrutaba de su mejor momento desde que llegó a Primera, no faltó demasiado para que prolongara el parón más de la cuenta. Pero reaccionó a tiempo para apuntarse otra muesca y prolongar una racha que le ha llevado a sumar 19 de los 21 últimos puntos. Alcanza los 27, lo que le permite dormir en puntos de Europa League pero, sobre todo, supone aproximadamente el 60% de los que necesita para asegurar su quinta temporada en Primera, cuando todavía falta una jornada para acabar la primera vuelta.
Pareció durante un buen rato que no lo iba a conseguir. Pese a que los eibarreses visitaban a un farolillo rojo que tampoco ofreció precisamente un recital de fútbol, todo lo bueno que habían mostrado en las últimas semanas del año se echó en falta en el Gran Canaria. Juego, velocidad, pegada... Por suerte, solo se estaban reservando para la recta final, un último cuarto de hora en el que, debut estelar de Orellana incluido, voltearon el marcador y confirmaron que, efectivamente, ni la tensión competitiva, ni la ambición, ni la capacidad futbolística han desaparecido con el parón.
Hasta entonces el partido se había desarollado sin demasiada historia. Una acción puntual, un claro penalti de Arbilla, había desnivelado el encuentro en la primera parte. Poco más pisó el área el equipo local y tampoco lo hicieron mucho más los hombres de José Luis Mendilibar hasta ese último tramo. Vamos, que todo lo que se podía desear de un duelo entre el zaldibartarra y Paco Jémez, dos técnicos que apuestan claramente por el fútbol ofensivo, estuvo a punto de quedar en nada. Hasta que el Eibar consiguió por fin meter balones en el área, poniendo en evidencia las enormes carencias defensivas de su rival, lo que a la postre le acabó dando la victoria.
En realidad el Eibar, que tal y como cabía prever saltó al césped con un once muy parecido al que se había impuesto al Girona –entraron Alejo y Enrich, tocados entonces, por Bebé y Kike García–, había sido mejor también hasta entonces. Pero le faltó continuidad en el juego y cierta contundencia para lastimar a un rival con el agua al cuello. Las ocasiones, pocas, fueron azulgranas casi exclusivamente azulgranas pero el gol se lo apuntó el Las Palmas. Un claro penalti de Arbilla a Hernán Toledo que Jonathan Viera convirtió en el 1-0 recién cumplida la media hora.
Para entonces, el equipo canario ya había perdido a Bigas por lesión. En la segunda parte le tocaría a Capa y, poco después, a Samper, cuya baja acusaron sobremanera sus compañeros. Aunque para entonces el Eibar ya había pisado el acelerador y amenazaba la ventaja de su rival en el marcador, con más intensidad conforme transcurrían los minutos. Al Las Palmas se le juntó todo: la ansiedad por los puntos, la estrechez del marcador, el cansancio que crecía, la lesión de Samper y el empuje de un Eibar que se afiló los colmillos. La puntilla la puso el empate, a poco más de un cuarto de hora del final. Cote envió una falta al área, Charles remató y Orellana, que había saltado al campo apenas tres minutos antes, empujó en el otro palo.
Unos se vinieron arriba y los otros abajo. Resultado, segundo gol del Eibar. De nuevo con un balón al área de Cote que Enrich, con un cabezazo incontestable, convirtió en el 1-2. Hubo nervios en el descuento, con un penalti clarísimo a Inui que el árbitro no vio y los amenazantes estertores del cuadro local pero el resultado ya no se movió y los tres puntos volaron a Eibar.
«Hemos tenido tranquilidad», destaca Mendilibar
Victoria sin excesivo brillo para el Eibar y, en opinión de José Luis Mendilibar, fundamentada en su buena cabeza cuando los minutos empezaron a correr con el marcador en contra.
«En la primera parte nos ha faltado el último pase –admitió–, nos ha faltado el remate. En el segundo tiempo creo que hemos jugado mejor que ellos y sobre todo hemos tenido tranquilidad, no nos hemos vuelto locos». Destacaba el técnico el mérito de «levantar un resultado adverso fuera de casa» pero también recordaba la «difícil situación» del Las Pamas, al que el gol del empate dejó muy tocado. «Creo que el empate les ha hecho venirse un poco abajo. Ya estaban intentando aguantar el 1-0 y cuando les hemos empatado creo que se les ha hecho bastante cuesta arriba el partido. Y ahí hemos sido mejores».
Fabián Orellana, uno de los grandes protagonistas del encuentro con su debut goleador, se reconocía «muy contento. Por el gol y sobre todo por el triunfo, por el premio al esfuerzo que ha hecho el equipo». Pese a la racha y los 27 puntos, el chileno cree que hay que mantener la calma. «Si miramos más arriba nos equivocamos. Nuestra prioridad es la permanencia y por eso estamos luchando. Si conseguimos los 42 o 43 puntos ya te puedes permitir soñar con lo que quieras». A.U.L.

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