El que nombra se apropia
Foto en una antigua revista de escalada británica de 2003: un muchacho negro con pantalones sucios se apoya en una pared rocosa (identificada en pie de foto como la Mano de Fátima en Mali) y a su lado el nombre de dos vías de escalada en letras amarillo chillón de unos diez centímetros que rezan “a mí que me den canto que si no me espanto 7b” y “sucios y salvajes 7b+”, tal cual, en castellano. Esta portada ilustra un artículo de Sarah-Jane Dobner en ukclimbing.com sobre el nombrar vías como un indicador de actitudes colonialistas por un lado, obviando lenguas y costumbres ajenas y por otro ofensivas, racistas, misóginas, etc. Bien que la imagen es de 2003 pero Sarah declara querer pensar que algo ha cambiado en la mentalidad del mundo de la escalada y montaña, un mundo que se proclama desprejuiciado y libre, pero no lo tiene ni medio claro. Da ejemplos de su país pero todos conocemos que por aquí, un aquí amplio, la situación es similar y conozco algún editor que era reacio a editar guías de escalada por los nombres que aparecían. En Suecia, en 2010, se renombraron vías de escalada por nombres considerados ofensivos. testigos de lacras de nuestro tiempo: racismo, machismo, homofobia... El tema es discutible y por tradición el que abre una vía ha tenido ese derecho, sin haber tenido en cuenta que actuaba sobre un espacio público del que se apropiaba doblemente.

«Elektronika zuzenean eskaintzeko aukera izango dugu orain»

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa
