16/08/2019

TAHÚRES ZURDOS
AURORA BELTRÁN, JAVIER LIZARAZU, LOLO BELTRÁN, JUANMA UGARTE

Tahúres Zurdos vuelven a reunirse para ofrecer un concierto benéfico mañana en el Zentral de Iruñea. El dinero recaudado con las entradas irá destinado a la Fundación Síndrome de Dravet. 15 años después de su separación, el grupo sigue con la ilusión intacta y esa esencia que tanto le caracteriza.

«Hemos descubierto que tras 15 años la esencia del grupo todavía existe»
Adriana LÓPEZ|iruñea
Tahureszurdos

Tras 17 años de viaje musical, el grupo navarro Tahúres Zurdos decidió separarse y alejarse de los escenarios. Dejaron un amplio legado a sus espaldas, con ocho discos (más un doble directo) repletos de canciones muy personales marcadas por la sensibilidad y fortaleza de su líder, Aurora Beltrán. El sonido tan característico de la banda atrapó a miles de seguidores que acompañarían a los Tahúres en cada uno de los conciertos y que crearían, entre todos, una gran familia.

Ahora, en 2019, el grupo ha decidido juntarse de nuevo para ofrecer un concierto solidario mañana. Actuarán junto a Leña al mono y el dinero recaudado con las entradas irá destinado a la Fundación Síndrome de Dravet. Esta enfermedad, también conocida como Epilepsia Mioclónica Severa de la Infancia, es de origen genético y se presenta entre los 4 y 12 meses de vida. Se estima que afecta aproximadamente a uno de cada 16.000 nacimientos.

Han pasado ya 15 años desde que Tahúres Zurdos decidiera separarse, pero el tiempo no ha pasado para sus canciones. Aurora Beltrán –voz y guitarra–, Lolo Beltrán –guitarra–, Javier Lizarazu Puntxes –batería– y Juanma Ugarte –bajo–, afrontan con muchas ganas el concierto del día 17 y saben que la esencia del grupo no ha desaparecido.

¿Cómo surgió este reencuentro?

A. Beltrán: Pues todo surgió cuando nuestro manager nos propuso tocar de nuevo en un concierto que serviría para recaudar dinero por el síndrome de Dravet.

¿Conocían previamente esta enfermedad?

A.B: Sí. Yo ya había colaborado antes. Participé en 2014 en un concierto benéfico con Boni y Kutxi Romero, y luego se grabó un disco de ese concierto también.

¿Cuando se separaron hace 15 años, tenían en mente volver a juntarse?

A.B: Pues la verdad que me lo preguntan muchas veces y siempre digo lo mismo: ahora no lo tengo en mente, pero eso no quiere decir que mañana sea así. Ninguno nos hemos cerrado puertas nunca. Al principio se especula un poco de por qué se separa un grupo, pero es que en nuestro caso a la vista está que la historia se fue diluyendo y al final decidimos separarnos, al igual que ahora hemos decidido juntarnos otra vez para este concierto.

J. Lizarazu: No nos cerramos las puertas. Como dice Aurora, la cosa se fue diluyendo poco a poco, pero aquí estamos otra vez.

Supongo que tendrían ganas de que ocurriese, ¿no?

J.Ugarte: Sí. Cuando nos lo propuso Luis (su manager) enseguida aceptamos todos. Primero nos fue tanteando, pero la verdad que no tuvo que hacerlo mucho.

A.B.: Y además el reencuentro ha sido un acierto. Nos lo estamos pasando muy bien en los ensayos desempolvando canciones y hemos descubierto que tras 15 años la esencia del grupo todavía existe.

¿Qué sensaciones han tenido al volver a tocar juntos?

A.B: Parece que no ha pasado el tiempo. Aunque suena a tópico decirlo, no ha pasado el tiempo para las canciones de Tahúres. Para nosotros sí, pero para las canciones no. Y eso es muy importante.

J.U: Las canciones han envejecido con mucha salud. Las tocamos ahora y nos sorprendemos. Al final el legado del grupo es el t es: son cancionazas y nos las hemos visto canutas para elegir.

A.B: Sí, ahí lo hemos tenido jodido. Tuvimos una reunión de un par de horas para decidir el repertorio porque hay canciones que obviamente tienen que estar, pero luego hay otras que hemos rescatado y que hacía a lo mejor 25 años que no tocábamos. Entonces la dificultad ha estado precisamente en que el material es tan bueno, y está mal que lo digamos, que ha sido difícil elegir.

Este tipo de conciertos son esenciales para que enfermedades como el síndrome de Dravet se conozcan y se pueda recaudar fondos para ayudar. ¿Sienten cierta presión?

J.L: El volver a reunirnos ha sido una invitación y una motivación de nuestro manager, y todo el mundo ha dicho que sí. Lo afrontamos con ganas. Por eso, presión no hay.

Lolo Beltrán: No, no. Presión ninguna. Todo lo que viene es algo ganado. Queremos que se llene, pero para que se recaude dinero, y creemos que va a pasar.

J.L: Va a pasar. Igual tenemos que estar una semana entera tocando todos los días (risas). Afortunadamente, la cosa va bastante bien.

J.U: Sí. La gente ha acogido esta vuelta con muchas ganas.

¿Qué esperan exactamente del concierto?

J.L: Yo lo que espero es recaudar mucho dinero para esta asociación y pasármelo de puta madre. No tengo de momento mayores expectativas.

A.B: Estamos todos de acuerdo en eso.

J.L: Además, nosotros somos carne de escenario. Nos encanta estar ahí y nos lo hemos pasado muy bien durante 17 años, así que será muy bonito recordarlo.

J.U: Va a ser una gozada, eso seguro. Retomar toda la historia del grupo, con los mismos integrantes y con buen rollo, pues imagínate.

L.B: Y además va a haber mucha gente. Va a ser un concierto en familia, porque somos una familia muy grande. Conocemos a muchas de las personas que van a ir, o sea que no es un bolo que hagamos en un sitio extraño con gente desconocida. Esto hace que sea especial.

J.L: Hay una cosa muy importante que me llena de orgullo, y es que hay gente que no va a ir al concierto pero que sí que ha comprado la entrada por la causa, y eso es muy bonito.

Hablando de vuestros inicios, ¿costó hacerse un hueco en el mundo de la música?

A.B: Al principio fueron tiempos duros, porque cuesta todo mucho más. Nos curramos mucho todo y tuvimos cierta repercusión. Nos pasaron muchas cosas buenas y tuvimos que hacer muchos viajes. En el mundo de la música, lo que es la cara B es muy poco conocida, pero nosotros tampoco tenemos que contárselo a la gente. En todos los trabajos hay una cara B. Hay que currar mucho y tener suerte con la gente con la que trabajas, porque hay una parte que ya no controlamos nosotros. O sea, puede salir un producto magnífico musicalmente hablando, pero si no tiene un apoyo no se materializa. Yo pienso que hay una parte muy importante que es la que desconoce la gente, que es que detrás del éxito y de la visibilidad de muchas personas, hay unas campañas tremendas y mucho dinero. Entonces, el que tiene la suerte de contar con eso pues estupendo. De otra manera, te cuesta todo muchísimo más.

J.U: En ese sentido, es gracioso regresar 15 años después al panorama actual, tras la debacle que hubo a principios de los 2000 en la industria. Es rarísimo. Es como si la cultura se hubiese hecho puré, o algo así. Nosotros somos el típico grupo de los de antes, un grupo auténtico, y a ver cómo encaja eso en el puré que hay ahora.

Entonces... ¿tienen cabida los grupos como Tahúres en el panorama musical actual?

J.L: Es difícil encajar ahora. De momento estamos centrados en este concierto y luego ya veremos.

J.U: Vamos a ser como un grumo en el puré (risas).

L.B: A lo mejor a las próximas generaciones les da otra vez por escuchar este tipo de música.

Esta es una vuelta puntual para un único concierto, pero, ¿volveremos a ver algún día a Tahúres Zurdos sobre el escenario?

A.B: Hay gente interesada. No nos cerramos puertas, pero somos muy conscientes y prudentes de cómo está el tema, y ya veremos. La cuestión es hablar. Pero en el caso de volver tiene que ser en unas condiciones muy buenas.

Es gracioso regresar 15 años después al panorama actual tras la debacle que hubo a principios de los 2000 en la industria; es rarísimo.

Las canciones han envejecido con mucha salud. Las tocamos ahora y nos sorprendemos. El legado del grupo es el que es: son cancionazas y nos las hemos visto canutas para elegir.

No nos cerramos puertas, pero somos muy conscientes de cómo está el tema. En el caso de volver, tiene que ser en unas condiciones muy buenas.

Nosotros somos carne de escenario. Nos encanta estar ahí arriba y nos lo hemos pasado muy bien durante 17 años, así que será muy bonito recordarlo.