Nagore BELASTEGI
DONOSTIA

«El oso Ondo», una mirada crítica al mundo laboral de oficina

El bilbotarra afincado en Donostia Alenjandro Fernández Aldasoro publica su sexto libro sobre un tema que domina muy bien, el sector publicitario. 23 años como escritor creativo en diferentes agencias le dan la legitimidad de escribir sobre el tema reflejando lo mejor y, sobre todo, lo peor de este mundo. Las historias, llenas de humor por obligación, pueden trasladarse a cualquier campo laboral, donde los personajes terminan siendo los mismos.

Alejandro Fernández Aldasoro regresa a la novela para desquitarse, como un ajuste de cuentas consigo mismo por haber aguantado lo inaguantable en el mundo laboral. «Yo me he juntado con sicópatas que hacen que Annibal Lecter sea Bugs Bunny, y hablo de ellos en este libro», comentó ayer en la presentación de “El oso Ondo” (Txertoa), un libro que es como una venganza en el que habla sobre el sector de la publicidad, si bien podrían trasladarse las situaciones que se describen a cualquier otro ámbito empresarial, sobre todo el que se desarrolla en una oficina.

Él ha elegido ese mundo porque es el que mejor conoce. «Es el típico primer libro sobre una materia que dominas, pero en mi caso es el sexto libro», comentó. Sus dos anteriores novelas, “Un viajante” (2010) y “Tal vez sea suficiente” (2012) resultaron finalistas para el Premio Euskadi de Literatura. Su inspiración directa para este libro que tenemos entre manos es “13,99 euros”, de Frédéric Beigbeder, aunque en 15 años desde que se publicó ha tenido tiempo de aprender en el sector y tener suficiente conocimiento para plasmar su propia opinión. «No hay muchos libros sobre oficinas porque hay pocos escritores solventes que aguanten 20 años en una oficina como para escribir sobre el tema con legitimidad», subrayó.

En sus palabras, la oficina es «un territorio de enorme violencia bajo códigos civilizados, donde te amenazan porque todos somos sustituibles. Es un juego de poder entre quienes lo tienen y quienes no lo tienen. Es una violencia amable con la que convivimos durante 8 horas, si no te piden más...».

Reir por no llorar

Sobre su profesión manifestó que solía ser algo que antes a todo el mundo le gustaba porque ser publicista era como ser un rockero, vivían al límite, pero todo cambió. «Los publicitarios somos bufones, puedes aceptarlo, o pueden ponerte un cargo con palabras rimbombantes en inglés y te dejas manosear. Se ha optado por la segunda opción y es ahí donde se jodió todo, porque si no ¿qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser de mis pobres hijos que comen filetes de 10 euros?», criticó. Este problema se agravó con el intrusismo, ya que hoy en día con internet todos los trabajos parecen sencillos, «más aún en la publicidad o en el periodismo», apuntó.

En opinión del escritor, en la vida «no funciona ganar dinero, irse de vacaciones, ligar por Tinder ni lo que les funcionaba a nuestros padres de conseguir las cosas con el sudor de su frente. Tenemos miedo a no conseguir lo que los demás dicen que consiguen en Instagram», y en ese contexto lo único que funciona es el amor. Por eso ha introducido una relación amorosa en la novela.

Según apuntó el editor Martin Anso, aunque el escenario presentado pueda parecer pésimo, el texto cuenta con grandes dosis de humor, a lo que Fernández Aldasoro apuntó que «el humor y el sufrimiento son las dos caras de la misma moneda. El humor es una forma de defensa. En las agencias se llora y se ríe a partes iguales. A mi me sale por deformación profesional».

A su parecer, existen tres tipos de publicistas: «los sicópatas, los autistas y los cínicos. Los sicópatas son los que te tratan con mucha educación, te preguntan qué tal el fin de semana, pero luego tienen una tiranía insoportable para todos los demás. De estos hay muchos. Los autistas viven en su mundo pero tienen escudo y lanza. Yo soy un cínico, lo cual es una forma de protegerme de la profesión y de los demás», afirmó.

Anso indicó que una de las cosas divertidas de la novela es, precisamente, identificar a cada uno y a sí mismo en estos tres tipos de personajes.