03/01/2020

Se apagó la llama de Stern

Comisionado entre 1984 y 2014, relanzó decisivamente la NBA. Sufrió un derrame cerebral en diciembre.

Arnaitz GORRITI
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La NBA estaba al tanto de la delicada salud de David Stern, después de que sufriera un derrame cerebral el pasado 12 de diciembre. A sus 77 años, David Joel Stern fallecía el día de Año Nuevo, después de que en 2014 abandonase en favor de Adam Silver el cargo de Comisionado, cargo que ostentó desde 1984.

La llegada de Stern a la mejor Liga de baloncesto del mundo, primero como asesor jurídico, fue en 1978, convulsas fechas en las que la NBA no conseguía emitir en directo las Finales ni dentro de los Estados Unidos, la «reconciliación» con la ABA aún estaba por hacer y las drogas eran un problema serio que amenazaba la imagen de una competición por lo demás considerada «demasiado negra» para la élite de los Estados Unidos.

El hijo de un pequeño comerciante de Teaneck, localidad del estado de Nueva Jersey, licenciado en Derecho por la Universidad de Columbia, cambió radicalmente la NBA hasta llevarlo a lo que es hoy. Cortó de raíz el problema de drogas aun a costa de suspender de por vida a estrellas de mediada la década de los 80, y también supo allanar el camino a la comunidad de raza negra para su aceptacíon global, a partir de estrellas como Magic Johnson, Michael Jordan, Charles Barkley en los primeros años, y Shaquille O’Neal, Kobe Bryant o LeBron James después. Mantuvo cierta amistad, además, con Nelson Mandela.

Apostó por la emisión de la NBA en televisión por cable, a favor de la mercadotecnia a partir de las grandes estrellas de la Liga y logró, pese a los abucheos que se ganó en los drafts y sus sonadas trifulcas con los dueños de varias franquicias, hacer que un producto en crisis en los 70 ingrese hoy unos 6.000 millones de dólares anuales.

Su gestión económica permitió que cuatro franquicias pasasen de estar al borde de la quiebra a que ahora superen el valor de más de 1.000 millones de dólares. Llegó incluso a gestionar dos años la franquicia de Nueva Orleans, y lidió con éxito los lockouts de 1999 y 2011.

Globalización

Esta mejora económica también ha servido para dar el paso a una NBA reconocible a nivel global. Así, de la emisión en diferido de la Final de 1980 –los Lakers de Magic Johnson y Kareem Abdul Jabbar contra los Sixers de Julius Erving–, actualmente las Finales se ven en más de 200 países y se trasmiten en 47 idiomas con contratos multimillonarios de televisión.

Y si todo ello fuera poco, fue Stern quien facilitó el desembarco de jugadores extranjeros sin que estos perdieran su derecho de jugar con sus selecciones –la «A» de la FIBA aún significaba «Amateur»–, e impulsó el Dream Team, con los profesionales de los Estados Unidos yendo con su selección. Todo eso, y más, fue David Stern.