31/07/2020

KARLOS SOBRON MARTINEZ DE MUNGIA
BARES ANBOTO Y ERDIZKA (GASTEIZ)

La llamada «nueva normalidad» no está dando los resultados que preveían las autoridades. Los nuevos positivos ascienden hasta niveles de cuando la covid-19 estaba en expansión en Euskal Herria. Ahora, con la medida de llevar la mascarilla obligatoriamente, falta por ver si será efectiva o no. Pero la mayoría de hosteleros y comerciantes, como se puede ver en estas páginas, no se muestran demasiado optimistas en este aspecto. Y mientras todo esto se intenta remediar, están perdiendo fechas cruciales para la hostelería, como las fiestas populares.

«Los hosteleros no somos el demonio, somos un sector bastante profesional y empático con la sociedad»
Maddi TXINTXURRETA|GASTEIZ
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¿Cómo están viviendo los hosteleros de Gasteiz la actual situación de la pandemia?

A pesar de ser una calle de afluencia, la gente está respetando bastante. Tanto la distancia como el tema de la mascarilla. Hay gente que se queja, pero es algo asumido por la gran mayoría de la gente, es raro ver a alguien sin mascarilla. Nosotros también intentamos informar y formar a nuestros clientes de cuál es la normativa vigente. En ese sentido creo que se está respondiendo bien a lo que nos piden las autoridades.

¿Ha notado que ahora la gente acude más a los bares?

La gente todavía anda con miedo y cautela, y eso en la facturación se ha notado un montón. Sobre todo a las noches la gente tiene más miedo. Aquí en Kutxi, quitando el día del Baskonia, no ha habido ninguna actuación policial porque se haya llenado la calle. Fue un día puntual. Y no es que los jóvenes sean unos incoherentes, yo lo achacaría a otras circunstancias. Los bares ese día cerraron cuando vieron que había mucha gente. Si vemos que hay una gran aglomeración, cerramos un rato hasta que se relaje la calle, esto lo están haciendo varios bares a nivel particular.

Esta pandemia está haciendo que la hostelería pierda unas fechas muy importantes para el sector.

El pasado fin de semana era una fecha importante para nosotros, y el viernes a la noche, víspera de Santiago, no hubo nada. Era desolador. Y tenemos asumido que las fiestas se han caído totalmente. Cada local es un mundo, pero los que tenemos restauración podemos sobrevivir mejor que los bares de poteo o de noche.

¿Ha echado en falta información o ayudas por parte de las instituciones?

Somos una asamblea de tasqueros de la Kutxi y nos hemos visto un poco abandonados, porque hemos tenido que ser nosotros los que decidíamos cómo aplicar las medidas. Cuando forzamos esa comunicación mediante una rueda de prensa, las reuniones que hemos tenido después con el Ayuntamiento no son eficientes.

¿Quiere añadir algo más?

Creemos que los tasqueros no somos el demonio. Es un sector bastante profesional y empático con la sociedad, y evidentemente, lo que ocurre en la sociedad nos afecta directamente. Por eso, quería romper una lanza a favor de la hostelería, porque muchas veces nos exigen medidas que quizás en otros sectores ni siquiera se plantean. Pero lo que sale en prensa está enfocado a la hostelería. Creemos que lo estamos haciendo bien a pesar de que no sabemos muy bien cómo debemos hacerlo en ciertos momentos.

DESOLACIÓN


«La perspectiva es desoladora. Estamos perdiendo fechas muy importantes, y vamos día a día, viendo con incertidumbre lo que pueda pasar. No sabes con lo que te vas a encontrar».