Ane URKIRI ANSOLA
Derbi en Mendizorrotza

Rodrigo Ely vuelve a dar al Glorioso una victoria de oro ante un dubitativo Athletic

El Alavés suma sus primeros tres puntos después de derrotar por la mínima a un Athletic que deja muchas dudas sobre el verde de Mendizorrotza. Los albiazules jugaron con más clarividencia en la segunda mitad, con un inspiradísimo Lucas Pérez, y a falta de quince minutos Ely marcó el único gol del partido. El Athletic fue incapaz de igualar.

ALAVÉS 1

ATHLETIC 0


Casi como un déjà vu, como aquel sueño que se repite una y otra vez prácticamente con los mismos protagonistas, el Athletic salió derrotado de Mendizorrotza por culpa de un gol de Rodrigo Ely en el tramo final del partido, cuando restaban 15 minutos para cumplir el tiempo reglamentario. Más ajustada fue la victoria albiazul en el último derbi vasco disputado frente al Athletic, aunque por aquel entonces también fue muy celebrado el triunfo por la mínima.

El de ayer fue la primera victoria que cosechó el equipo entrenado por Pablo Machín; dicho de otra forma, Pablo Machín consiguió ayer el primer triunfo como entrenador del Glorioso, en un momento en el que las dudas empezaban ya a pesar notablemente. Un punto en cuatro jornadas, ofreciendo una imagen tan irregular, no transmitía una plena confianza. De hecho, el cuadro babazorro llegaba a este derbi vasco como el farolillo rojo de la clasificación tras la victoria del Eibar frente al Valladolid.

La situación del Athletic tampoco era tan óptima y esta derrota deja aún más tocada a la escuadra dirigida por Gaizka Garitano, que ayer tampoco fue capaz de arañar algo después de que Duarte dejara al Alavés con uno menos en el tramo más decisivo del partido, con cinco minutos más otros cinco minutos de añadido por disputarse; es decir, los vizcainos no pudieron empatar la contienda habiendo disputado 10 minutos con un hombre más. Raúl García, con un cabezazo ajustado al palo corto de Pacheco –que evitó males mayores para su equipo con una manopla en el minuto 95–, fue lo más cerca que estuvo el Athletic de poner la igualada en el luminoso.

No estuvo acertado el Athletic en los metros finales cuando más afinado atacó a la defensa albiazul. Fue superior en los 15 minutos finales de la segunda mitad, con un par de incursiones de Williams que no acertó en los envíos aéreos y con un centro-chut de Unai López que despejó el guardameta extremeño, muy atento en todas las jugadas. Lo cierto es que no hubo prácticamente remates en el primer acto del primer derbi disputado en Mendizorrotza. Williams llevó peligro al área pero se le notó fuera de ritmo. No supo darle la mejor respuesta a dos pases bien filtrados por Raúl García, que sigue teniendo pilas suficientes, y por Oihan Sancet, titular en el día de ayer en el lugar de Muniain, que salió en el segundo tiempo con el faro poco iluminado para ayudar a su equipo.

Fue el cambio más indicativo de Gaizka Garitano comparando con las alineaciones de las anteriores contiendas. En el caso de Pablo Machín, el técnico soriano volvió a apostar por una línea de tres defensores, con el trivote en el centro del campo con la vuelta de Tomás Pina, y con Édgar y Duarte en las bandas. La única variable del entrenador albiazul, que demostró tener recursos, es que Duarte tuvo dos caras: lateral cuando tocaba defender –y Ximo Navarro actuaba de lateral derecho– y carrilero cuando tocaba atacar, siempre pegado a la banda, con la ayuda de Pere Pons, que jugó más escorado que en anteriores ocasiones y estuvo cerca de su mejor nivel, al igual que Battaglia, que disputó su mejor encuentro desde su llegada a Gasteiz.

Una revolución llamada Lucas

El que estuvo verdaderamente inspirado fue Lucas Pérez. El gallego fue suplente y entró al juego nada más iniciar el segundo tiempo para cambiar totalmente la dinámica del partido. El primer tiempo terminó con un Athletic muy incisivo en la zona de tres cuartos después de que el Glorioso presentase una imagen seria en la primera media del partido pero sin realizar ninguna jugada peligrosa.

Lucas Pérez saltó al verde con la idea clara, dispuesto a revolucionar un partido, dispuesto a poner algo de sutileza en el tapete verde de Mendizorrotza. En su primer balón, ganó la posesión a un Núñez despistado pero no acertó en su centro, al que poco le faltó para rematar a Édgar Méndez, otro que firmó un partido dignísimo. El gallego tampoco estuvo fino en el uno contra uno con Simón. Núñez le molestó lo suficiente para evitar un disparo claro del ‘7’ albiazul.

Los que no estuvieron avispados fueron los rojiblancos a la hora de defender la falta lateral botada por Lucas Pérez. Rodrigo Ely fue en busca de ese centro medido sin que ningún rival le increpase en el camino y superó, por poco, a Williams. El central italo-brasileño, que en la anterior jugada estuvo a punto de ser expulsado por soltar la mano a Balenziaga en otro balón parado y que saltó al campo diez minutos antes para sustituir al lesionado Laguardia, peinó lo suficiente el envío de Pérez para descolocar a Simón.

A falta de un cuarto de hora para llegar a los 90 minutos, restaba lo más duro: aguantar con esa mínima ventaja que pudo ser mayor si Joselu hubiese acertado en un centro de Pere Pons. Tirar de centros laterales fue la estrategia de Garitano para tratar de desequilibrar una defensa que ya tiene tablas en ese tipo de jugadas. Solo una tontería de Duarte, que vio dos amarillas en un minuto, pudo haberle pasado factura.