Iñaki IRIONDO
GASTEIZ

PP y Vox alaban a Urkullu y critican al PSE por sus reacciones al 18-O

PP y Vox coincidieron ayer en el pleno del Parlamento en ensalzar la reacción del lehendakari Iñigo Urkullu ante la declaración de la izquierda independentista en Aiete, al tiempo que criticaron la respuesta ofrecida por el PSE. Pero también coincidieron ambos en desconfiar del Gobierno de Lakua y de sus integrantes en su relación con EH Bildu.

La derecha españolista más extrema se vio identificada con la reacción del lehendakari, Iñigo Urkullu, ante la declaración realizada el 18 en Aiete por Arnaldo Otegi y Arkaitz Rodríguez en nombre de la izquierda independentista. Por contra, el presidente del grupo PP+Cs, Carlos Iturgaiz, criticó las «alharacas» con las que «sus socios» del PSE «saludaron» aquellas palabras. Y Amaia Martínez también afeó al PSOE y al PSE su «aplauso apasionado» y que hablara «de punto de inflexión, sabiendo que de eso no hay absolutamente nada». Lo ve «cirugía estética para avanzar en el blanqueamiento de un socio potencial».

Como se podrá suponer, tanto uno como otra no ahorraron durante sus intervenciones ningún tipo de descalificaciones hacia EH Bildu, utilizando los más gruesos epítetos al uso en este tipo de discursos.

Carlos Iturgaiz destacó que, tras la declaración de Aiete, tanto Iñigo Urkullu como su partido no hubieran participado de la «mascarada de Otegi» y «hubieran puesto claramente de manifiesto la insuficiencia de la declaración en relación con las víctimas del terrorismo y la ausencia de novedades significativas y echaran en falta una ‘autocrítica de su pasado’ y una ‘valoración sobre la violencia que generó el dolor de las víctimas y la sociedad’». En opinión del PP, «usted, lehendakari, acertó y calificó de insuficientes las palabras de Otegi. Exigió autocrítica y recalcó la falta de novedades significativas».

No obstante, Iturgaiz reprochó al lehendakari que, pese a que EH Bildu es una coalición «legal, porque ha llegado a la legalidad haciendo un uso instrumental de ella», pero «no democrático», lo tenga como opción prioritaria para la negociación de un nuevo estatus que «nos devuelva a un siglo XIX que nunca existió» y de un acuerdo en educación «que dé una nueva vuelta de tuerca a lo que ya es un fracaso palmario». Resumió su posición en la pregunta de si «mantendrá su criterio de primar la negociación con EH Bildu en relación con asuntos como los mencionados, que son claves para el futuro de la sociedad vasca».

Iñigo Urkullu le respondió que el Gobierno, a la hora de negociar con los grupos parlamentarios y buscar acuerdos, no prioriza a ninguno sobre otros. «Nuestro deseo es promover y ampliar acuerdos en temas clave para el futuro de la sociedad», manifestó, aunque después no perdió la oportunidad de reprochar a Carlos Iturgaiz que el PP haya coincidido con EH Bildu en rechazar la Ley Antipandemia y los presupuestos de 2020 y 2021. El lehendakari aseguró que «a los grupos de la oposición, incluso al Partido Popular, les tiendo la mano para abrir una negociación. Cuanto más amplios sean los acuerdos, mayor beneficio obtendremos para el conjunto de la sociedad».

Martínez y el «18 de julio»

La ultraderechista Amaia Martínez se mostró en su turno preocupada por la salud del Gobierno de coalición cuando, según dijo, «empieza a rondar la sospecha de que hay algo entre PSE y la coalición que dirige Otegi». Añadió que «entiendo que no es plato de buen gusto compartir Gobierno con quien sabe que está dispuesto a jugársela en cualquier momento». E incidió en que «dudo que sea fácil digerir que su socio de Gobierno esté tonteando con su principal rival en las urnas para desalojarle a usted de la Lehendakaritza».

Amaia Martínez arrancó su intervención con un «dime con quién andas y te diré quién eres. No con quién naces, sino con quién paces. Señor Urkullu, su socio de Gobierno no es fiable, y por extensión, su Gobierno tampoco».

Las palabras de la ultraderechista dieron pie para que el lehendakari iniciara su contestación repitiendo ese «dime con quién andas y te diré quién eres», que dieron paso a un «señora Martínez, yo no sé si le ha traicionado el subconsciente. Porque la declaración de Aiete, según lo que es la justificación de su pregunta, fue el 18 de octubre y no el 18 de julio como usted ha escrito en su pregunta. Es un lapsus que me preocupa, señora Martínez».

Y cerró su primera intervención informando al Grupo Mixto de que «en todo caso, las relaciones dentro del Consejo de Gobierno gozan de buena salud. Eskerrik asko».

Ante el «zasca» del lehendakari, la parlamentaria de Vox le replicó que si su grupo tuviera un gabinete tan extenso como el de Lehendakaritza «seguramente no cometeríamos ni un solo error humano».

Iñigo Urkullu no quiso dejar el tema y en su siguiente intervención volvió al ataque con un «la pregunta y la justificación llevan su firma. ¿No hace usted las preguntas? Sí, muy gracioso, sí. El 18 de julio no fue nada gracioso, señora Martínez».

Después, el lehendakari quiso dejar claro que en el Ejecutivo todo va bien y se está cumpliendo el programa de Gobierno, y puso como ejemplo de unidad de su Gabinete la declaración del 19 de octubre sobre el décimo aniversario del final de la actividad armada de ETA en términos de los que han sido alabados por la derecha.