Amaia EREÑAGA
BILBO

Olaeta Ballets baila al ritmo de la naturaleza en «Suare»

“Suare/Ama Lurra” es el título del espectáculo que estrena este sábado 13 de noviembre en el Teatro Arriaga bilbaino Olaeta Ballets Elkartea, la histórica compañía de danza vizcaina, con música en directo de la Orquesta Bilbao Sinfonietta y el coro de mujeres Zirzira.

Olaeta Ballets Elkartea es una de esas compañías en cuya historia se entremezclan elementos como la guerra, el exilio, el éxito en Broadway o grandes nombres de la danza como Roland Petit o Nureyev. Con este bagaje regresó a Bilbo a finales de los 40 Víctor Olaeta (1922-2007), el gran “padre” de una saga y de una academia cuya seña de identidad fue y, sigue siendo hoy en día, inculcar el amor hacia el folklore vasco en muchas generaciones de bailarines.

Todos los años estrenan un espectáculo en el Teatro Arriaga, incluso en estos tiempos donde todo se ha complicado tanto. Este sábado llegan con “Suare/Ama Lurra”, un espectáculo al que la pandemia le ha pillado de lleno. «Hemos tenido que tirar de imaginación y, gracias a que la gente es muy positiva, cada uno desde su casa o como ha podido, hemos podido prepararlo. Encima, cuando se reabrieron los teatros, pensábamos estrenarlo el 22 de diciembre... pero nos volvieron a cerrar», explica Jone Goirizelaia, una de las coreógrafas y responsables de esta compañía.

Sobre el escenario, 45 bailarines –«desde los 6 años, los más pequeños, hasta los 45 o 50 años»– y un espectáculo con música en directo, con orquesta y coro. «No queremos olvidar nuestras raíces, ni de dónde venimos», explica Goirizelaia. Por eso, la primera parte es “Ama Lurra”, una recopilación de distintas danzas y, a la vez, un homenaje a Kepa Junkera, con el que tienen una estrecha relación, a raíz de que el ballet formara parte de la gira de presentación del disco “Maletak” con Sorginak. Otro reconocimiento: a la panderojole Maurizia Aldeiturriaga (1904-1988), todo un referente para la música popular euskaldun, a la que dedican “Aupa Maurizia”.

“Suare” es la otra parte del espectáculo, un montaje en el que mezclan nuestro folklore con contemporáneo y clásico, y «en el que queremos trasladar una reflexión sobre la naturaleza y las mujeres». Porque las mujeres tienen un importante papel en el montaje y la compañía.

Por cierto, ¿a los niños no les atrae la danza? «Con las niñas y las chicas no hay problema, pero lo que vemos es que no tenemos niños. Ni uno. Con 8-9 años se van. Es un problema en el que coincidimos con otros grupos y escuelas de danza y creo que es el momento de hacer una gran reflexión para atraer a los niños a la danza», reflexiona.