Iratxe FRESNEDA
Docente e investigadora audiovisual

Top Boy

La cultura británica no solo vive de mega éxitos como “Downtown Abbey” o “The Crown”, “Top Boy” llegó para hacerles la competencia desde los bajos fondos de Londres, para contrarrestar el exceso de té con azúcar. “Top Boy” es un drama criminal en el que, oh, casualidad, los narcos tienen procedencia africana o son personas racializadas en su mayoría. Siguiendo la estela de la saga de “El padrino”, la serie trata de situar a la audiencia en el lugar de los protagonistas. Ellos y ellas viven en Summerhouse, una barriada londinense que se ha convertido en una cloaca para los supervivientes de la urbe a los que pocas oportunidades les brinda el sistema del té con ginebra de la élite.

Es un drama criminal moderno perfectamente engrasado, con sus aspirantes a “narcocapos” a los que vemos elevarse en el sistema a base de traiciones y trapicheos. Cierta ética parece existir en sus movimientos pero, en el distrito londinense de Hackney, la supervivencia de la especie está por encima de la cultura humana. Los guiones de “Top Boy” en esta nueva remesa de dos temporadas (hay dos anteriores que nos ponen en antecedentes), además de mejorar con creces, ahondan en la representación de las mujeres del “gueto” y directores como Reinaldo Marcus Green y Aneil Karia aportan la calidad de la que adolecen demasiados thrillers urbanos.

“Top boy” es una serie en la que cada inicio de capítulo merecería una columna.