«Mi daikirí en El Floridita»

El Daikirí, con tilde o sin ella, es un cóctel que surgió de una improvisación en esas minas de hierro próximas a Santiago de Cuba, su magnífica alquimia lo elevó como combinado y un ilustre, en este caso el escritor Ernest Hemingway, lo universalizó. Sobre una base alcohólica de ron, bebido sin pajita y libre de decoración; o en frappé, con pajita; o con fresa… el daikirí es nada menos que el cóctel nacional de Cuba.
Yon Pavón, del Patricio Bar, en Lasarte, fue al mítico Floridita de La Habana a aprender y acabó sirviendo al otro lado de la legendaria barra. Nos dice que la variante que hoy en día se hace allá es la frozen o frappé, en copa martini y con pajita.
Hemingway, que sabía gozar de lo bueno, escribió: «Mi daikiri en El Floridita y mi mojito en La Bodeguita del Medio». Pero si de lo que se trata es de disfrutar, lo podemos hacer aquí mismo con un refrescante daikirí en cualquiera de sus versiones, incluida la no alcohólica.Gorka IKATZA

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