Bilbo se sumerge en una Aste Nagusia «que vale por tres»
«¿No es para gritar?», preguntó ayer la actriz Itziar Lazkano, pregonera de la bilbaina Aste Nagusia. Rugido del público en respuesta; claro que sí. Marijaia está por fin en Bilbo, viviendo una fiesta «que vale por tres»: por los dos años de pandemia y por este, de liberación. La espera acabó con el cohete lanzado por Iratxe Palacios desde el Arriaga.

Parece una frase hecha, pero es la pura realidad. Metidos como estamos en esta especie de tormenta perfecta de pandemia-guerra-crisis que va colocando barricadas a la vuelta a la normalidad, entre el personal hay hambre de fiesta, de saltar en medio del Arenal, de bailar al ritmo de la Carrá hasta desmadrarse -Pinpilinpauxa la homenajea en su txosna-, de permitirse hacer tonterías sin que importar quién te vea, porque todo el mundo está igual, y de ponerse un pañuelo al cuello y dejarse llevar entre las txosnas y los conciertos... o, incluso, tirarte en grupo a la ría, aunque no sea nada recomendable.
Ese «hambre» se notó ayer desde primeras horas de la tarde en Bilbo. Calor, sol y muy buen tiempo en la plaza del Arriaga y sus alrededores. Para las 19.00, hora en la que se lanzó con puntualidad el txupin, ya estaban completamente abarrotados de gente. Txarangas, comparsas, familias... con pañuelo azul Bilbao al cuello, de arrantzale o sin nada. Tanto daba. El ambiente, muy festivo, tranquilo, muy de casa. Por cierto, el inicio se pudo seguir en directo a través de NAIZ.
Pancartas y carteles dieron un énfasis reivindicativo al txupin. Desde el interior del Arriaga la perspectiva era impresionante: un mar de gente y aquí y allá, intercaladas, una ikurriña de buen tamaño con un “Gora Herria” -como la que también se pudo ver en el txupinazo de Sanfermines-, banderas palestinas, catalanas... carteles y pancartas de grupos con reivindicaciones a favor del acercamiento de presas y presos vascos, y exigencias de distinto tipo, desde “Independentzia eta sozialismoa” hasta “Antolakuntza komunista hedatu”, esta última de GKS, pasando por “Gazte eta aske”, de Ernai.
Otra pancarta recordaba el lema de la manifestación feminista convocada para la medianoche de ayer: “Temblad cabrones: Beldurrak gurekin jai”. Un mensaje muy claro, remarcado una y otra vez por Bilboko Konpartsak y Ayuntamiento en Aste Nagusia: un «no» rotundo a los ataques sexistas, racistas u homófobos. El alcalde, Juan Mari Aburto, lo enfatizó de nuevo antes del txupin: «Que el respeto entre las personas sea el verdadero protagonista de la fiesta y que las mujeres de Bilbao se sientan libres en las calle, que ellas decidan lo que quieran hacer».
Dentro del Teatro Arriaga, Marijaia, autoridades, personalidades de la vida cultural y social de Bilbo, comparseros... en medio de un ambiente caldeado -literal, muchísimo calor-. La corporación municipal fue recibida al pie de la escalinata central del teatro con un aurresku de honor. Y, a continuación, se procedió en el foyer del teatro al cambio de testigo de pregonera y txupinera y a la entrega de la makila de mando y del soporte lanzador del txupin.
Capital de la Vía Láctea
La pregonera y la txupinera de la anterior edición, Beatriz Sever e Itsasne Núñez, respectivamente, entregaron ambos símbolos a Itziar Lazkano e Iratxe Palacio... y luego todo terminó derivando en un dejarse llevar por la fiesta de la calle: saltos, bailes, abrazos... Aste Nagusia es así.
La lectura del pregón, a cargo este año de la actriz y directora Itziar Lazkano puso emoción a un inicio soñado tras dos años de parón a causa de la pandemia. Encaramada a la balconada del Arriaga y vestida con el característico y vistoso traje amarillo y bicornio negro de la pregonera, Lazkano hizo gritar y participar al público con un pregón bilingüe, traducido simultáneamente al lenguaje de signos, en el que apeló a vivir una fiesta «libre de agresiones, radiante, elegante y feliz».
«Dicen los que saben echar cuentas que dos años no es mucho esperar, pero, en mi humilde opinión, 730 días sin sentir esta alegría es mucho esperar -reconoció-. 17.520 horas sin sentir el fresco del kalimotxo en la txosna. 1.251.200 minutos sin gigantes, sin oler a marmitako, sin conciertos... ¿No es para gritar? (gritos). Si, como dicen los que saben, la felicidad consiste en aprender a esperar, hemos tenido mucha paciencia», remarcó Lazkano.
«Que nos oigan los que no están, desde Miribilla a Zorrotza, de Uribarri al Peñascal, de Otxarkoaga a Monte Caramelo, Betolaza, Arangoiti, Ciudad Jardín, Atxuri, Santutxu, San Adrián. Que grite Bilbao, capital de la Vía Láctea. Que se enteren en el mundo entero de que, por fin, por fin, estamos de fiesta en Bilbao», sentenció. Por cierto, que la actriz y directora portugaluja pidió con «cariño» a los asistentes: «No seáis cochinos» -aunque antes había reconocido también que se echaba en falta la tradición de descargar la «agüita amarilla entre dos coches»-, lo que no evitó que, antes del lanzamiento, numerosos jóvenes se embadurnaran con una mezcla de harina y huevo.
No podían esperar más a que Iratxe Palacios, comparsera de Tintigorri, lanzara el txupin que dio al fin inicio a Aste Nagusia este año. Y apareció Marijaia para desatar la fiesta hasta el próximo día 28. Después, algunos se echaron a la ría visualizando lo que significa en realidad Aste Nagusia: un baño para quitarse tristezas y refrescarse de cara a nuevos retos... Un baño que, por cierto, fue respondido con besos lanzados desde la barca de los bomberos que «cuidaban» a los bañistas. Porque la buena fiesta es así, sin malos rollos.
Luego Marijaia se dirigió al espacio festivo para la inauguración y apertura de las txosnas, que son el resultado de mucho trabajo, mucho compromiso... y raudales de ironía. Por poner un ejemplo, hay un circo con políticos vascos como «estrellas» en Satorrak, una denuncia del juego en Trikimailu o una ácida «máquina» de enchufes y hacer dinero en Hontzak para sacar a la luz el denominado «oasis vasco».
La capital vizcaína vivirá ahora nueve días seguidos de fiestas, con un programa de 500 actos gratuitos que incluye 18 espectáculos teatrales de calle en diferentes escenarios, un txikigune con 33 actividades, fuegos artificiales, deporte rural, competiciones de traineras y más de cien actividades musicales previstas en nueve escenarios. Entre los actos programados para hoy: la apertura del Txikigune, el primero de los conciertos de bertsolaris en la plaza Santiago y el Desfile de la Ballena, que empezará a las 19.00 horas en la plaza Circular y discurrirá por la Gran Vía.

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