Al final del viaje

Meritxell Colell prolonga la ruta que inició con su brillante debut, “Con el viento” (2018), con una obra íntima en la que imperan las distancias cortas a la hora de elaborar un retrato humano a través del cual se revelan los entresijos de la sociedad actual.
Para ello, la cineasta ha vuelto a contar con la bailarina y coreógrafa Mónica García, la cual vuelve a retomar su rol de “Con el viento”. En aquella oportunidad, la protagonista era una bailarina y coreógrafa que vivía en Buenos Aires y que se trasladó a su pequeña localidad natal al norte de Burgos tras recibir la llamada de su hermana para informarle de que su padre se encontraba muy enfermo.
Tras los sucesos acontecidos en aquel filme intimista, la propia Mónica García decide reiniciar su vida realizando un viaje de autodescubrimiento que la llevará a la cordillera de los Andes.
Marcada por los acontecimientos que vivió en Burgos, la protagonista realiza este viaje disfrazado de gira artística en el que le acompañará su compañero sentimental y pareja de baile.
El viaje parte de una premisa: la grieta emocional que está afectando a su relación. Este intento por reactivarla se escuda en una máxima que compartieron en el pasado: «No dejaré de querer lo que queda de ti».
En su ruta, la pareja comparte soledades, recuerdos, anhelos y todo ello escenificado en un paisaje que se amolda a la perfección al territorio íntimo que ambos comparten. “Dúo” no solo transita entre la ficción y documental, aboga por un discurso en el que la narración adquiere una relevancia muy especial dentro de una obra muy física y en el que el resultado final del viaje es opuesto a lo que lo motivó.

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