Ibai AZPARREN
EL GOBIERNO BRITÁNICO VETA LA LEGISLACIÓN ESCOCESA

Londres impide al Parlamento escocés avanzar en derechos trans

El Gobierno británico bloque la ley que aprobó el Parlamento de Holyrood en diciembre que permite la autodeterminación de género a partir de los 16 años. Rishi Sunak invoca por primera vez un mecanismo para frenar iniciativas aprobadas en Edimburgo, que Nicola Sturgeon recurrirá ante los tribunales.

Manifestación en Escocia en defensa de los derechos de las personas trans.
Manifestación en Escocia en defensa de los derechos de las personas trans. (Stewart KIRBY | EUROPA PRESS)

El Gobierno británico ha bloqueado el proyecto de ley escocés para facilitar el cambio de género a las personas trans a partir de los 16 años. El secretario de Estado para Escocia, Alister Jack, anunció que recurriría por primera vez al artículo 35 de la Ley de Escocia de 1998 para frenar el proyecto de ley tras una revisión realizada por los juristas del Ejecutivo de Rishi Sunak.

Nunca antes se había recurrido a esta orden para bloquear un procedimiento legislativo de Holyrood, y la decisión de Londres ha motivado una importante disputa constitucional y mucha indignación en el colectivo LGTBIQ+. La premier escocesa, Nicola Sturgeon, denunció que la decisión es un «ataque frontal» al Parlamento escocés y a su capacidad para tomar sus propias decisiones.

«El Gobierno de Escocia defenderá la legislación y defenderá al Parlamento. Si este veto de Westminster tiene éxito, será el primero de muchos», alertó Sturgeon en su perfil de Twitter antes de manifestar que es probable que su Ejecutivo presente un recurso legal en respuesta.

Sturgeon ya había advertido el lunes al Gobierno de Sunak del riesgo de utilizar como «arma política» la ley que facilita la autodeterminación de género, avisando de que cualquier posible veto desde Londres sería una «atrocidad».

La portavoz de Igualdad del Partido Verde, socio en el Ejecutivo de Escocia, Maggie Chapman, afirmó, por su parte, en un comunicado que «es un día negro para el acuerdo de descentralización, la democracia y los derechos de las personas trans».

El Gobierno británico, no obstante, indicó que un sistema escocés simplificado para el cambio de sexo podría afectar a la legislación británica en materia de igualdad, pero el Ejecutivo de Sturgeon señaló que el proyecto de ley no tendrá ninguna repercusión.

Jack, que compareció ante la Cámara de los Comunes para detallar los motivos por los que ha invocado por primera vez la sección 35 de la ley que creó la autonomía escocesa en 1998, aseguró que asume «que esta es una decisión importante», pero «debemos ser claros, los arquitectos de la descentralización la incluyeron en la ley por una razón», insistió.

Antes de alinearse con su Gobierno, la ministra de Educación de Gran Bretaña, Gillian Keegan, apareció en Sky News y señaló que no creía que los 16 años fueran una edad demasiado temprana para que las personas afirmaran su género. Después de que Downing Street rechazara sus palabras, Keegan reculó argumentando que hablaba desde su experiencia personal.

La ley trans, un hito inédito

Seis años después de que lo propusiera la premier escocesa, y tras dos de las mayores consultas públicas de la historia del Parlamento escocés, los y las diputadas de Holyrood aprobaron el proyecto de ley el pasado 22 de diciembre, un hito inédito que se vio envuelto en polémicas durante toda su tramitación pero que finalmente recibió el apoyo de los verdes escoceses y de los liberales demócratas escoceses.

Incluso la mayoría de los laboristas escoceses apoyaron la nueva ley, excepto dos diputados que dimitieron y votaron en contra. El líder de la oposición británica, el laborista Keir Starmer, también cuestionó la ley escocesa argumentando que los 16 años «es una edad muy temprana para decidir el cambio de sexo». Con todo, la ley salió adelante con 86 votos a favor y 39 en contra.

Entre otras medidas, la nueva ley contempla reducir a 16 años la edad a la que se puede cambiar la identificación de género, elimina el requisito de presentar un informe médico y reduce a tres meses el tiempo en que la persona solicitante debe haber vivido conforme al género que reclama -seis meses si se trata de un menor de edad-.

La ley británica, en cambio, establece una edad mínima de 18 años para solicitar un cambio, exige un diagnóstico médico de disforia y evidencias de que el solicitante ha vivido al menos dos años con su nuevo género.

Las opciones de Escocia

El SNP está dispuesto a dar batalla judicial argumentando que Westminster ha negado a Holyrood su derecho democrático a aprobar sus propias leyes con el dictamen de la Corte Suprema sobre otro referéndum como telón de fondo.

En una entrevista en la BBC, Sturgeon confirmó que el Gobierno escocés acudirá a los tribunales para impugnar la decisión del Ejecutivo británico de bloquear su proyecto de ley de reforma del reconocimiento de género. «Al hacerlo estaremos defendiendo enérgicamente algo más, y es la institución del Parlamento escocés y la capacidad de los diputados, elegidos democráticamente, para legislar en áreas de nuestra competencia. En resumen, estaremos defendiendo la democracia escocesa», subrayó la premier.

«Se trata de una ley que ha sido consultada en dos ocasiones, examinada probablemente más que cualquier otra ley en toda la vida del Parlamento escocés y aprobada por una mayoría de dos tercios de los diputados, incluidos diputados de todos los partidos del Parlamento».

Ian Blackford, exlíder del SNP en la Cámara de los Comunes, declaró que Escocia necesita «eliminar la amenaza» de intervención del Gobierno británica abandonando la Unión. En concreto, señaló que «la única forma de proteger nuestro Parlamento es que Escocia se independice».

Por su parte, Jack instó a Edimburgo a presentar un proyecto de ley enmendado y con el que trabajar «de forma conjunta».