Raimundo FITERO
DE REOJO

El dinero barato

No todas las personas en edad de votar entendemos igual lo de dinero barato. Cuando lees que las empresas tecnológicas se montaron en su mayoría con dinero barato, se te pueden cruzar las ideas, los cables y las navajas. Esas llamadas empresas tecnológicas están despidiendo en su conjunto a cientos de miles de trabajadores. Quizás fuera buena una extra escolar para que todos entendamos de manera clara qué es exactamente una empresa tecnológica, porque en la relación de los que más despiden están quienes se dedican a la venta online, quienes hacen que las personas se relacionen a través de una aplicación o quienes diseñan o fabrican artefactos de última generación para la sanidad o el calzado.

Quienes siempre están preparados para armar una estación sideral en un cuarto de baño sin ventilación aseguran que son los síntomas de un cambio de era, de un salto en la relación laboral y el avance de lo que van a ser las industrias del mañana, donde la inteligencia artificial, AI en sus siglas inglesas, va a tener una presencia preponderante. Por lo que quizás nos están preparando para que la función de la mayoría de personas sea la de figurantes con DNI en la comedia de la vida cotidiana. Se estratificará la sociedad de manera más vertical, se anchará la zona de las clase pasivas, los servicios más primarios son los que quedarán para que se mantenga un cierto nivel de empleo y la lógica nos llevará a una reducción demográfica para que sea posible una viabilidad sin controversias. Máquinas, uniformes, bancos y sus mutaciones y masa votante prescindible. Y el dinero barato, claro.