Raimundo FITERO
DE REOJO

Con firmas y a lo loco

No sé si ya estamos en campaña oficial o seguimos en la machacona precampaña de navidad. La verdad es que se necesita un codificador de alta gama para no chocarse en el entramado mediático-político. Las encuestas parecen caídas de los cielos empedrados de la autoridad económica competente, lo que en tiempos no tan remotos llamábamos poderes fácticos. Las promesas electorales se convierten en atascos incongruentes entre los vectores de a favor y en contra. Es obvio que seguir propiciando la compra de viviendas es un error monumental. Con viviendas sociales a precio tasado de alquiler se consigue mucho más equilibrio. No sé si es correcto poner a Gasteiz de ejemplo.

Lo que es obvio es que cualquier gesto encuentra inmediatamente su incomprensión lectora adecuada y la aparición de mensajes conspiranoicos imposibles de detectar en vuelo rasante. Si alguien firma algo, con un valor para tres años, aparecen críticos, rumores, sospechas que acaparan de inmediato el valor intrínseco de los firmado. Nadie se molesta en leer lo que han firmado empresarios y sindicatos para incrementar salarios en tres años. Todos creen que está mal. Porque que sí y porque no. Porque es poco o porque es mucho. Porque hay gato encerrado o porque hay pacto social que suena siempre a concesiones por ambas partes o simple propaganda.

Aviso para inocentes, estamos en municipales y autonómicas parciales, se juega pensando en las generales que vienen recargas y posteriormente llegan más autonómicas y europeas. Un viaje a través de la locura demoscópica.