Gasteiz saluda a Celedón y dice «beti arte» a Gorka
Las fiestas de Gasteiz dieron comienzo con la tradicional bajada de Celedón. La plaza de la Virgen Blanca, repleta de gente, saludó al aldeano de Zalduondo pero despidió a Gorka Ortiz de Urbina quien, 22 años años después, encarnó por última vez al insigne personaje. Representantes del Alavés fueron los encargados de lanzar el txupín y, por la noche, ETS y Skabidean, entre otros, animaron la fiesta.

Tras más de dos décadas encarnando a Celedón, Gorka Ortiz de Urbina se puso por última vez la blusa, las abarkas, el pañuelo y demás atuendo que caracteriza al aldeano protagonista de las fiestas. Abierto el paraguas, cruzó la plaza de la Virgen Blanca y desató la euforia entre los gasteiztarras para los próximos días.
Ya desde el mediodía, el ambiente festivo se podía palpar en toda la ciudad, especialmente en el Casco Viejo y en la icónica calle Cuchillería, que se iba llenando según iban pasando las horas. Algunos bares habilitaron barras en la calle para agilizar la hidratación de la gente. Tampoco faltaron los bocadillos y pintxos. Imprescindible alimentarse bien para poder aguantar todos los días.
Ya entrada la tarde, miles de personas se iban agolpando en la plaza de la Virgen Blanca. Al igual que en las últimas ediciones de la ceremonia de inicio de las fiestas, el acceso a la plaza estuvo vigilado por una treintena de voluntarios que, ataviados con camisetas amarillas, impidieron la entrada de vidrios y latas.
Del antaño típico cava que llenaba el ambiente de la plaza, apenas queda rastro. Ahora, el kalimotxo y la sangría han tomado el protagonismo durante el txupín en lo que a beber se refiere. Pero estos brebajes no solo caen garganta abajo, sino que llegan a volar por todas partes de la plaza, generando algún enfado por causar manchas inesperadas. Pero entrar en la plaza y salir como Don Limpio es prácticamente imposible. Otro que va perdiendo protagonismo es el puro, aunque todavía se pudo ver alguno humeante por el epicentro festivo.
TXUPINAZO DEL ALAVÉS
Nada más dar las 18.00, el txupinazo marcó oficialmente el comienzo a las fiestas. El lanzamiento del cohete corrió a cargo de los capitanes actuales y del pasado del equipo del ascenso del Alavés, Antonio Sivera y Víctor Laguardia; sus homólogas del femenino, Alba Aznar y Mery Ortiz de Pinedo; y Leire Ruiz de Apodaca, Aratz Corralejo y Raúl Corralejo, en representación de Arabako Garrasia-Iraultza 1921.
Laguardia y Sivera no perdían ojo a la plaza y recordaban que también se llenó en junio para recibirles tras la victoria en Valencia, pero no hasta este punto.
Coincidiendo con el txupinazo, las campanadas y los cánticos de los congregados, la figura de Celedón comenzaba a cruzar desde la torre de la iglesia por encima de la multitud, que no dejaba de saltar para celebrar lo que se viene estos días. El paseíllo por el cable, de unos cinco minutos, se hizo esta vez quizás más largo por la expectación que existía para recibir -y despedir- al Celedón de carne y hueso.
«BIHOTZEAN ERAMANGO ZAITUZTET»
Tras hacer su aparición y cruzar la plaza andando y arropado por más de cien personas que le iban abriendo paso, Gorka Ortiz de Urbina llegó a la balconada de San Miguel. Una vez ahí, y tras beber un largo trago de agua, puso el pañuelo de fiestas a la alcaldesa, Maider Etxebarria; la concejala de Cultura, Sonia Díaz de Corcuera; la portavoz de EH Bildu, Rocio Vitero; y a todos los ‘txupineros’. En la balconada también estaba presente el dueño del Alavés y del Baskonia, Josean Querejeta. En cambio, no acudió el anterior primer edil, Gorka Urtaran.
«Gora Gasteiz! Gora Andra Mariren jaiak! Gora Gasteiz!», clamó finalmente al público Ortiz de Urbina con su vozarrón inconfundible, dando comienzo a un corto pero sentimental discurso.
«Primeran tratatu nauzue, bihotzean eramango zaituztet betiko», continuó, intercalando el canto de Celedón y también el arranque del himno del Alavés. «¡Nos veremos en los bares!», fue su despedida, con un aviso: «No quiero estar más dando la brasa, un abrazo a todos».
«Celedón ha hecho una casa nueva, Celedón, con ventana y balcón», coreaba la gente por toda la plaza. Entre tanto, no faltaron pancartas reivindicativas en el centro de la plaza: una gran pancarta de “Independentzia!”, otra de Araba Bizirik, carteles por la vuelta a casa de los presos, “Sozialismoa eraiki”...
Ya por la noche, los conciertos tomaron el protagonismo con una amplía y variada oferta, donde destacó el ska. A medianoche el afamado grupo alavés En Tol Sarmiento tocó en la Plaza de Los Fueros. A la misma hora, Juantxo Skalari & La Rude Banda hizo bibrar el eszenario principal del Txosnagune, donde más tarde tocó Skabidean. Lisker, la Orquesta Alaska, Negra Cucaracha, Eire, Tuta Elkar Kolektiboa y DJ Pezon redondearon la oferta musical de ayer.
MÁS DE 400 ACTIVIDADES
Ese fue el gran arranque de unas fiestas de La Blanca que este año contarán con más de 400 actividades y actos para todos los públicos, con un notable carácter tradicional, pero también con algunas novedades. Gasteizko Txosnak tendrá asimismo una programación variada: En total contará con siete recintos festivos, siete txosnas, tres carpas, cuatro escenarios y 42 conciertos, espectáculos y actuaciones.
Este año también estará en marcha el protocolo creado por el movimiento feminista, para activarlo si se da alguna agresión en el recinto de las txosnas: «Queremos dejar claro que no aceptaremos ninguna agresión machista, xenófoba u homófoba», señalaron las portavoces Uxue Villacorta y Jon Mendizabal.
En total, seis días de fiestas hasta la madrugada del 9 al 10 de agosto, cuando a la una de la noche Celedón regresará al campanario. Será el momento de buscar el relevo de Gorka Ortiz de Urbina, pero para eso aún quedará aun año. Hagan sus apuestas.

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