Rumanía y Eslovaquia rompen las quinielas y Francia gana con autogol
Eslovaquia dio la primera sorpresa del torneo al batir por 0-1 a Bélgica, y Rumanía arrasó a Ucrania 3-0. Francia hizo bueno un autogol de Austria.

Para insistir que en el fútbol no hay nada escrito, corren ríos de tinta. Lo cierto es que el grupo E de esta Eurocopa de Alemania vivió ayer un estreno por todo lo alto: victorias contra pronóstico de Rumanía y Eslovaquia, superando respectivamente a Ucrania y Bélgica.
Una diana en el minuto 7 de Schranz, premiando así la valentía y solidaridad de la escuadra dirigida por Francesco Calzona, sirvió para que Eslovaquia diera el primer campanazo. Jérémy Doku fue el protagonista de los primeros minutos del duelo. Para bien y para mal. Dos arrancadas suyas propiciaron sendas ocasiones que Lukaku erró, pero también un error del jugador del City al intentar una frívola salida de balón provocó el 0-1, a la postre definitivo.
Ese fallo dio alas a Eslovaquia y adormeció a una Bélgica que, hasta el descanso, estuvo muy incómoda con un contrincante que terminó de créerselo y que fue muy valiente en la circulación del esférico.
Bélgica salió de otra manera tras el receso. Avisó Lukaku con un chut potente, pero bien cubierto por Dubravka (m.55). El posterior gol del ariete a la salida del corner fue anulado por el VAR por posición antirreglamentaria (m.56)
Los cambios de Calzona dieron aire a Eslovaquia, pero Lukaku volvía a marcar... Pero le era anulado. Openda, el autor de la jugada, se llevó con la mano el balón durante su incursión, algo de lo que se percató el VAR. Luego llegaría el delirio eslovaco.
EFICACIA RUMANA
La contundencia de una Rumanía muy consistente eclipsó el ejercicio patriótico de Ucrania. Por más que sus jugadores salieron ataviados con la bandera del país, se vieron muy superados por su rival.
Y es que los de Eduard Iordanescu justificaron el porqué de su gran fase clasificatoria con una consistencia y pegada que les puede hacer ser una de las sorpresas de la Eurocopa. A ello se le añadió la tarde nefasta de Andriy Lunin. El portero del Real Madrid no tuvo su día en los dos primeros goles rumanos, obra de Stanciu y Razvan Marin.
Y Dragus, en un lance en el que la defensa ucrania desnudó su bisoñez, apuntillaba con el 3-0 en el minuto 57, cuatro minutos después del segundo gol rumano, al adelantarse a su par dentro del área pequeña tras la enésima jugada individual de Man, el mejor del choque.
En Düsseldorf, el duelo entre Austria y Francia cerraba la jornada y el grupo D, acabó con un sufrido 0-1 para los de Didier Deschamps, que pese a tener las mejores ocasiones, precisaron de un autogol de Wober para llevarse el duelo. Austria presionó arriba a los franceses, y vendió cara su derrota, pese a las contras galas.

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