GARA
SEGUNDA JORNADA

Alemania avanza, y tablas para mantener vivos a Suiza, Albania, Escocia y Croacia

Gündogan y Musiala lideraron el triunfo teutón sobre Hungría. El caos reina el duelo balcánico de Croacia y Albania, y empate gris de suizos y escoceses.

Gündogan asistió el primer gol alemán y anotó el segundo.
Gündogan asistió el primer gol alemán y anotó el segundo. (Thomas KIENZLE | AFP PHOTO)

Alemania hizo sus deberes en el grupo A y tiró de eficacia para batir 2-0 a Hungría y colarse ya en los octavos de final.

Los de Julian Negelsmann no jugaron de forma tan vistosa como ante Escocia, pero ante una Hungría peleona supieron hacer valer el gran día de Gündogan, que asistió en el primer gol del partido para Musiala y, en el segundo tiempo, redondeó la cuenta goleadora marcando el segundo tanto, ejerciendo de capitán no solo por el brazalete.

Hungría tuvo sus momentos y sus ocasiones, pero entre el VAR, y Manuel Neuer, no pudo perforar la meta teutona ni pelear por el triunfo.

Suiza se presentaba en el Cologne Stadium de Colonia con una oportunidad de oro para acceder a octavos de final, pero no fue capaz de pasar del empate a un gol frente a Escocia. El tanto en propia puerta de Schar al cuarto de hora lo igualaba Shaqiri, al sacar chispas a un error de Ralston.

Ambos equipos tuvieron opciones, con un gol anulado a Embolo y un remate al poste de Hanley. Ahora, en todo caso, llegan con opciones a la jornada final del grupo A, ya que Suiza se cruzará con una Alemania ya clasificada a octavos y Escocia con una Hungría prácticamente eliminada.

MÚSICA BALCÁNICA

En lo que respecta al grupo B, el duelo balcánico de Croacia y Albania no solo acabó con empate a dos, sino que fue un caos -con cánticos de extrema derecha en la grada- en el que ambos pudieron ganar o perder.

Laçi anotó el 0-1 en el minuto 11 y Albania mantuvo el liderato durante una hora, hasta que el osasunista Ante Budimir entró en el campo. El rojillo no marcó, pero asistió a Kramaric e inició la jugada en la que Gjasula metió el 2-1 en propia puerta, en una tormenta perfecta dálmata.

Pero cuando se cantaba el 2-1, Gjasula empató a dos en un final desenfrenado, desquiciante y precioso.