Ramón SOLA

Luchas internas y la ruptura con PSN complican el inicio de curso a Ibarrola

La radicalidad mostrada por la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, está tensando la cuerda en el partido, de momento sin romperla. A las dimisiones de María Jesús Valdemoros e Iñaki Iriarte se suman las dudas sobre si Javier Esparza seguirá como portavoz: «De momento no hay razón para cambiar», dice Ibarrola.

Cristina Ibarrola, en el congreso de abril.
Cristina Ibarrola, en el congreso de abril. (Eduardo SANZ | EUROPA PRESS)

El curso político va a empezar tenso para la nueva dirección de UPN, tanto por las desavenencias internas que van aflorando como por el deterioro de su relación con el PSN, después del congreso de abril que colocó como nueva presidenta a la exalcaldesa de Iruñea Cristina Ibarrola.

En la rueda de prensa del miércoles Ibarrola ya denotó su incomodidad con hechos como las dos dimisiones de parlamentarios y las dudas sobre la continuidad o no como portavoz del anterior máximo mandatario del partido, Javier Esparza. Preguntada por la continuidad o no de Esparza como portavoz parlamentario, llamó la atención que la nueva líder no lo ratificara con contundencia: «De momento no hay ninguna razón para cambiar al portavoz», se limitó a señalar.

Ibarrola también acusa el golpe de las renuncias de dos parlamentarios: primero María Jesús Valdemoros, en junio, quien renunció tras argumentar que no encontraba «el camino» para seguir alineada tras no haber apoyado a la nueva presidenta, y la pasada semana Iñaki Iriarte, que representaba una posición más avanzada en algunos temas y como euskaldun aportaba un perfil diferente.

Iriarte no quiso explicar las razones esgrimiendo la habitual coletilla de «motivos personales», pero desde la oposición nadie duda de que ha visto difícil encaje entre su discurso y las posiciones atrincheradas de Ibarrola. El también profesor de la UPV-EHU se despidió en redes dando las «gracias a mis adversarios por los debates mantenidos». En la comparecencia, Ibarrola hizo esfuerzos para no valorar estas dos dimisiones al ser preguntada y repreguntada por los motivos

SIMA ABIERTA CON EL PSN

De cara a las relaciones exteriores, en esta primera comparecencia del curso la mandataria de UPN intentó recrear una mano tendida hacia el PSN, afirmando que está «dispuesta a escuchar y acordar temas. No solo con el PSN sino con cualquier otro que comparta con nosotros cómo solucionar los problemas que afectan a Navarra». Desde el partido llevan meses lanzando guiños a Geroa Bai.

El problema de Cristina Ibarrola es que esta apelación no tiene credibilidad alguna, tras haber dado pasos como la ruptura de relaciones con el PSN decretada por Javier Esparza tras la moción de censura en Iruñea que descabalgó en diciembre a la propia Ibarrola. Cabe recordar que en aquel momento la que aún era alcaldesa auguró la desaparición del PSN o que Esparza tildó de «escoria» al PSN desde la tribuna del Parlamento y preguntó a María Chivite si «usted no vomita por las noches».

Hay otros asuntos que crispan la relación con el PSN. Uno es la denuncia junto a UPN sobre la adjudicación de las luminarias de las carreteras navarras, que la Fiscalía acaba de archivar al no ver irregularidades, exculpando con ello al Gobierno del PSN.