Aritz INTXUSTA
IRUÑEA

Chivite cree que el coche que fabricará Landaben será el superventas de VW

La lehendakari de Nafarroa, María Chivite, aseguró ayer en el Parlamento que está en una situación de «tranquilidad vigilante» con respecto a Volkswagen. Aseguró que la dirección le ha corroborado su plan de sacar dos urban eléctricos (un Skoda y un VW) que se sumarán a los dos modelos de combustión que se siguen fabricando.

María Chivite charla con sus compañeros de partido antes de comenzar su comparecencia.
María Chivite charla con sus compañeros de partido antes de comenzar su comparecencia. (Idoia ZABALETA | FOKU)

«Los planes siguen como lo previsto», sostuvo María Chivite en su comparecencia parlamentaria sobre la situación de Volkswagen. «Las noticias son muy malas a nivel de Alemania, pero son cuestiones que no afectan a los planes Península Ibérica», insistió. Además, se mostró convencida de que el modelo económico que saldrá de la fábrica de Landaben es el que necesita VW.

La lehendakari trasladó al Parlamento sus últimas conversaciones con la dirección de la transnacional. «Las medidas de recorte de personal, salarios y fábricas se circunscriben, estrictamente, a Alemania», remarcó al respeto. Sin embargo, su confianza no es plena. «Estamos en una situación de tranquilidad vigilante», repitió.

Los planes que VW mantiene para Nafarroa es comercializar en 2026 dos nuevos modelos urban, uno bajo la marca Skoda y otro ya con las siglas emblema, el Volkswagen ID.2X (que se parece a una versión electrificada del Polo).

Este ID.2 será según Chivite «un punto de inflexión para la compañía», dado que será el modelo económico «que la gente va a poder comprar, porque saldrá en torno a los 20.000 y los 25.000 euros».

En este sentido, la fábrica avanza en tiempo y forma en dos de las infraestructuras clave para su adaptación a estos dos nuevos modelos, como la nueva nave de chapistería y la nueva prensa PXL, que ha costado más de cinco millones.

Una tercera pata es la fábrica de baterías, que Chivite aseguró que va más rápido que lo previsto, el Gobierno trabaja para «agilizar» los plazos.

Al mismo tiempo, la fábrica de Landaben mantiene la producción de los dos modelos con motor de combustión que se fabrican: el T-Cross y el Taigo, que según la lehendakari están vendiéndose por encima de las estimaciones.

«CREAR UN ECOSISTEMA»

De otra parte, la mandataria navarra dijo que su Gobierno trabaja en crear un «ecosistema que acompañe» a la transición hacia el modelo eléctrico. Para ello, aseguró que la nueva ley de industria supondrá una gran herramienta.

Al mismo tiempo, Chivite se comprometió «a impulsar la movilidad sostenible y una agenda específica de movilidad eléctrica». Según sus datos, un 17% de los vehículos que se venden en Nafarroa ya están electrificados.

En cuanto a la red de puntos de recarga, dijo que hay ya más de 300 puntos de recarga, que es una cifra récord en el Estado, con ayudas a estas instalaciones y a la compra de coches así como ayudas fiscales.

Desde UPN, Javier Esparza siguió con su discurso de que la planta navarra ha perdido peso específico y que rivaliza con la de Martorell, más grande. Según opinó, el Gobierno español apuesta claramente por la fábrica catalana.

Quien más profundizó fue la representante de EH Bildu, Laura Aznal, pues es economista y trabajadora de Volkswagen en excedencia. Aclaró que VW todavía no ha cerrado plantas en Alemania y que el motivo que ha alegado la compañía y su filial Porsche para abandonar su proyecto de construir allí coches eléctricos es que los costes de la energía allí son demasiado altos, así como los salarios.

Aznal recordó que Volkswagen repartió el año pasado 4.500 millones en dividendos y que este año registra un superávit de 1.500 millones. Asimismo, explicó que esto no obsta para que la crisis sea real y que sea una evidencia que la electrificación del sector provocará una pérdida de empleos en el sector del automóvil. Aunque, apostilló, también abrirá nuevas oportunidades.