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EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Israel aprueba una tregua en Líbano amenazada por sus propias exigencias

El Gobierno israelí dio su visto bueno a un alto el fuego en Líbano, pero amenazado por sus propias exigencias de «plena libertad de acción militar» y su objetivo táctico de aceptarlo para centrarse en Irán, reforzar a sus tropas y aislar a la resistencia palestina.

Israel endureció los bombardeos sobre Beirut antes de dar el visto bueno a un alto el fuego.
Israel endureció los bombardeos sobre Beirut antes de dar el visto bueno a un alto el fuego. (Marwan NAAMANI | ZUMA PRESS / EUROPA PRESS)

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó ayer el visto bueno israelí a un principio de acuerdo de alto el fuego en Líbano, tras reunir a su gabinete de seguridad para analizar la propuesta estadounidense. Sin embargo, este visto bueno se ve amenazado por las propias las condiciones que Israel ha incluido.

Así, se atribuye «plena libertad de acción militar» y la capacidad de «responder con fuerza» a cualquier tipo de violación de los acuerdos por parte de Hizbulah. De hecho, Netanyahu lo explicó más bien como una cuestión táctica de las propias necesidades del Ejército israelí. Señaló que lo acepta sobre todo para centrarse en su enfrentamiento con Irán, renovar y rearmar a las tropas israelíes, que están sufriendo bajas en el sur de Líbano, y separar a Hamas de Hizbulah, aislando aún más a la resistencia palestina.

De hecho, el propio primer ministro subrayó que Israel va a intensificar la agresión contra Gaza.

Hasta ahora, Hizbulah había vinculado un alto el fuego con Israel al cese de la agresión contra la Franja de Gaza.

Además, Netanyahu planteó de entrada la posibilidad de que Israel lo rompa. Así, advirtió de que si Hizbulah «intenta tomar represalias, si intenta reanudar las actividades terroristas cerca de la frontera, atacaremos; si excava un túnel, si trae misiles, atacaremos». «Responderemos con firmeza a cualquiera de sus acciones», insistió para convencer a quienes en el seno del Gobierno no lo acababan de aceptar, entre ellos al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, que consideró el alto el fuego «un gran error».

En este sentido, Netanyahu recordó que en la Franja de Gaza ya firmó un alto el fuego que luego no impidió que el Ejército israelí siguiera adelante con sus operaciones durante más de un año. «No creían que entraríamos en Shifa y Jan Yunis, y entramos. No creían que entraríamos en Rafah y (el corredor de) Filadelfia, y no solo entramos, sino que atacamos», afirmó.

El primer movimiento de retirada israelí debería producirse antes de diez días. El acuerdo que ha aceptado Netanyahu, y que debería entrar en vigor hoy, se basa en un proyecto estadounidense que prevé una tregua de 60 días durante la cual Hizbulah y el Ejército israelí se retirarían del sur del Líbano para permitir que el Ejército libanés se despliegue allí.

Incluye también la creación de un comité internacional para supervisar su aplicación y EEUU habría dado garantías de su apoyo a la acción militar israelí en caso de actos hostiles de Hizbulah.

Toma como referencia Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que puso fin a la guerra anterior entre Israel y Hizbulah en 2006, y estipula que solo el Ejército libanés y las fuerzas de paz de la ONU pueden desplegarse en la frontera del sur de Líbano.

Hizbulah mostró su cautela. Su vicesecretario general, Mahmoud Komati, señaló que deberán revisar las cláusulas del acuerdo aprobado por Israel y comprobar «si es el mismo que aceptaron las autoridades libanesas la semana pasada. No se aceptará ningún acuerdo que viole la soberanía de Líbano».

El primer ministro libanés, Najib Mikati, pidió a la comunidad internacional «actuar rápidamente para poner fin a esta agresión e implementar inmediatamente un alto el fuego».

ARRECIA LOS BOMBARDEOS SOBRE BEIRUT

Mientras se esperaba que el Consejo de Seguridad del Gobierno israelí analizara una propuesta para un alto el fuego en Líbano, Israel arreció los bombardeos contra el país vecino y, por primera vez, puso en el punto de mira el centro de Beirut, donde ordenó el mayor desalojo de los que ha exigido desde que comenzó su ofensiva el año pasado. Los vecinos huyeron presa del pánico.

En un edificio cercano a la mezquita Jatam al-Anbia, en el barrio de Nuweiri, en el centro de la capital, las bombas mataron a siete personas e hirieron a 37. El edificio, de cuatro plantas que albergaba a personas desplazadas por los ataques israelíes en otras zonas de Líbano, fue totalmente destruido por aviones de combate.

Pocos minutos después, llevó a cabo otra serie de bombardeos a gran escala contra más de una decena de puntos en los suburbios meridionales de Beirut conocidos como el Dahye. Según la agencia libanesa ANN, el «cinturón de fuego» rodeó los barrios de Burj al-Barajneh, Haret Hreik y Al-Hadath y el humo cubrió la mayor parte de la atmósfera del Dahye hasta Beirut.

El diputado de Hizbulah Amin Cherri acusó a Israel de querer «vengarse de los libaneses» antes del alto el fuego.

«La histérica agresión israelí de esta noche contra Beirut y varias regiones libanesas, dirigida especialmente contra civiles, reafirma que el enemigo israelí hace caso omiso de todas las leyes y consideraciones», denunció Mikati.

Al menos 55 personas murieron y otras 160 resultaron heridas en los bombardeos de las últimas horas. Israel ha matado en Líbano a al menos 3.823 personas desde octubre de 2023, la mayoría desde septiembre pasado.

El Ejército israelí también continúa sus ataques en la asediada Franja de Gaza, donde al menos 22 personas murieron ayer, incluidas 11 en una escuela que albergaba a desplazados en el norte.

El alto el fuego en Líbano hace sentir a muchos palestinos en la Franja aún más solos. Tamer al-Burai, un empresario de la ciudad de Gaza, desplazado como casi toda la población, expresó el temor a que el Ejército israelí ahora tenga aún las manos más libres en este enclave palestino, según recogió Al-Jazeera.



Movilizaciones en Euskal Herria

”Israelen desegitera bidean, harreman oro eten!” será el lema de las manifestaciones convocadas por Palestinarekin Elkartasuna para mañana con motivo del 77 aniversario del plan de la ONU para la partición de Palestina, «para mostrar nuestra solidaridad con el pueblo palestino, para señalar a Israel como agente del imperialismo y reivindicar la ruptura de relaciones como camino a su desaparición». Las convocatorias son a las 18.30 en la plaza Elíptica de Bilbo, la plaza Virgen Blanca de Gasteiz y la plaza Gipuzkoa de Donostia, y media hora más tarde en la plaza del Ayuntamiento de Iruñea.

«Debemos de dejar de mirar las imágenes de la masacre con impotencia y, tal y como hace la resistencia palestina, dar un paso adelante: debemos multiplicar la presión contra todas las relaciones que dan oxígeno a Israel. Debemos confrontar y señalar todas las complicidades con la entidad sionista que existen en Euskal Herria», señaló Parlestinarekin Elkartasuna. Por ello, junto a las movilizaciones anunció «una campaña de denuncia y lucha contra todas las relaciones que los Gobiernos, empresas y otros agentes de Euskal Herria mantienen con Israel (militares, diplomáticas, comerciales y cultural-deportivas)». «Israel empieza aquí, en los países capitalistas e imperialistas de occidente» y «aquí debemos construir las condiciones necesarias para la desaparición de este Estado terrorista», recalcaron.

A la vez, Yala Nafarroa ha convocado otra movilización para el sábado en Iruñea, partiendo a las 17.30 de los cines Golem «en defensa de los derechos humanos y en repudio a las acciones de Israel».GARA